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Mi hijo, mi cómplice y mi amante
Fecha: 23/04/2026, Categorías: Incesto Autor: Cortesana-Xochi, Fuente: CuentoRelatos
... que no me masturbara más, porque estaba a punto de caer de rodillas. Le prometí con un beso que íbamos a estar juntos, pero enterró aún más sus dedos en mi húmeda conchita sintiéndola depilada, —júramelo putita—; —te lo juro hijo y sus dedos con mis flujos y el resto de semen de mi negro fueron a saborearse en su boca. Cuando volví de esa locura fugaz y mi hijo seguía sirviéndome champagne para quitarme el sabor a semen de mi boca, mi marido se acercó… —Emborrachaste a tu madre Richard, llevala a casa y «que se acueste a dormir la mona» (así decimos en Argentina, cuando estamos pasados de copas). Lo miré a Richard y vi que sus ojos se encendieron igual los míos; me hice más la descompuesta sabiendo que la noche aún no terminaría. Saludé a todos, y con un beso suave me despedí de Ronaldinho, pero acariciando su bulto, —habrá una próxima vez— le prometí —y más sabrosa —me respondió él. Cuando subimos al auto con mi hijo, le pregunté —¿me vas a devolver la tanga?, él la sacó de debajo de su camisa refregándosela en la cara, a lo que me contestó; —si me das lo mismo que le diste a tu negro. Me acomodé en la butaca de tal manera que con mi boca alcanzara a su sexo y comencé a desnudarlo, cuando su pija rebotó en mi cara dejé que entrara por mi boca; ahora estaba masturbándolo con mis labios; la locura me estaba envolviendo y mi concha volvió a humedecerse; le pedí que no acabara hasta llegar a la casa, pero no pudo contenerse y yo tampoco cuando comencé a tragar la leche de ...
... mi propio hijo; me quedé saboreando su semen y el aroma perfumado de sus rasurados vellos. —¿Siempre te perfumas aquí abajo? —le pregunté sin dejar de refregarme en ese aroma. —Siempre que tengo la seguridad que me voy a coger a una puta como vos. Le comí la boca con un beso, sin antes tragarme su leche; así arrancamos hacia la noche y nos fuimos a perder a la playa «Gruta do Amor», a la que se accede solo caminado, esa distancia entre el auto y la playa fue en silencio, yo me quité las sandalias mientras también desabrochaba totalmente mi blusa dejando mis lolas iluminando mis pezones con la luz de la luna, nos fuimos mojando los pies en las olas hasta que el silencio se convirtió en su voz… —Me encanta que seas tan puta y me dejes ser tu cómplice. —A mí me gusta que seas vos mi cómplice y mi todo, —le dije colgándome de su cuello y apoyando mis desnudas tetas y mis tiesos pezones en su pecho. En ese abrazo nos caímos en las arenas de esa playa y girando quedó sobre mí, terminé por quitarme la blusa y dejé que me mordisqueara los pezones mientras lo sostenía de los cabellos sobre mis lolas; —más hijo, más; mami es toda tuya, —mientras sentí que su miembro otra vez quería escaparse de su jean; me hizo acabar no sé cuántas veces mordisqueando mis pezones y saboreándolos con su saliva que corría por mi piel. Él también comenzó a desnudarse y quedamos piel contra piel cuando comenzamos a revolcarnos en la arena. Se incorporó sobre sus brazos, me miró —¿Estás ...