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El círculo. Cap.29. La entrevista
Fecha: 26/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Ixchel Diaz M, Fuente: TodoRelatos
... Suspiró. Quiso escribir otro mensaje. Luego pensó en borrarlo. No lo hizo. Sabía que Isabella desaparecía así a veces, esos últimos días. Pero algo… algo no se sentía igual. —¿Solcito… estás bien? —la voz la alcanzó desde la habitación, gruesa y grave, como un río lento arrastrando piedras. —Sí, mi amor, ya voy —contestó ella, elevando la voz mientras cerraba el celular y lo dejaba en el tocador. Abrió la puerta. Y ahí estaba él. Lorenzo. Reclinado sobre almohadas de lino, con la piel apenas cubierta por una pijama de seda gris. Una de esas que solo usan los hombres que saben que tienen poder, incluso mientras duermen. Lo miró con ternura y hambre. La tela marcaba una erección discreta pero insistente. Valeria sonrió, casi como una niña a punto de abrir un regalo. —Te ves... delicioso —le dijo, caminando lenta, con las medias crujientes como un secreto. —Y tú —Lorenzo extendió una mano, temblorosa pero firme— pareces un pecado necesario. Ella se sentó en el borde de la cama. No lo besó aún. Solo lo miró. Como si se asegurara de que él estuviera ahí. Presente. Vivo. —¿Cómo te fue hoy? —preguntó él, acariciándole la muñeca. —Pesado. Campaña. Teatro político. A Serrano le pusieron a una niña de 19 a hacerle TikToks—. Volteó los ojos—. Finge que me ama, y luego me grita por mensaje que no me quede mucho en tus brazos. Lorenzo rio despacio. Una risa cansada. Profunda. —El amor verdadero es político. Solo que pocos saben en qué partido ...
... milita. Ella se rió también, pero con los ojos entrecerrados. Lo besó en la mejilla, luego bajó a su cuello. —¿Y tú? ¿El Senado te trató bien? —No. Pero estoy acostumbrado. —¿Te dolió? —Solo el orgullo. Mentía. Pero lo hacía bien. Valeria sintió un estremecimiento en su pecho. Y en el de él. Se inclinó sobre su torso. Lo abrazó. Y al hacerlo, rozó su sexo. No estaba del todo duro. Pero tampoco ausente. Había algo vivo ahí. Lento. Digno. Ella lo entendió. No dijo nada. Solo lo besó con más hondura. Y bajó. Sin pena, pero con calma, acercó su cara a la erección de él. Aspiró hondo pero despacio. Le encantaba ese olor, Lorenzo se perfumaba hasta las pelotas. Sonrió. Luego, Valeria acarició su erección por encima de la tela, y luego jaló hacia abajo el elástico del pantalón y lo vió de cerca: Medio erecto y medio dormido, grueso pero no duro, con esas canas en los testículos que le encantaban. —Que rico—. Murmuró, casi para si misma. Sintió la mano de Lorenzo buscar en sus pechos. Apretando justo lo necesario para sacarle un suspiro. Metió su pene a su boca, saboreando, succionando, cuidando no rosarlo con los dientes. Aceleró el movimiento de su cuello, adentro y afuera, cada vez más rápido, llenando se saliva el tronco de él. Una mano de Lorenzo pellizcaba sus pezones, y la otra descansaba en su nuca, como guiándola. Al mismo tiempo, sentía entre su paladar como surgía, como magia, una erección potentísima. La habitación fue llenándose de susurros. ...