1. ¡Estás embarazada!


    Fecha: 01/05/2026, Categorías: Intercambios Autor: Lecter100, Fuente: CuentoRelatos

    ... sus masajes? Le sucedía con alguna frecuencia, pero nunca con una que estuviera así de buena.
    
    Capítulo 4: El calor de Brasil
    
    Thiago dejó un segundo su tarea y con la excusa de buscar otro poco de aceite se alejó de la mesa para mirarla de lejos. ¿Se la podría coger? ¿Cómo podía hacer para que el tipo se fuera de la habitación? ¿Y si se la cogían los dos? No, no, pensó Thiago, sólo mía. A la mierda ese viejo impotente, se dijo para sí el joven.
    
    La mente de Vanina no estaba tan lejos de esa idea. Revolucionada por las hormonas y la falta de sexo y atención de parte de su marido, notó su entrepierna empapada, y no pudo dejar de ver la evidente erección del mulato. Será verdad lo de los negros, pensó Vanina, y se imaginó por primera vez cómo la tendría Thiago. ¿Sería de carne o de sangre? Porque cuando lo vio por primera vez no se le notaba semejante bulto. Debajo de ese pantalón blanco había una gran pija parada, no tenía dudas. ¿Sería por ella? ¿Y si Rodolfo se daba cuenta?
    
    Cuando Thiago volvió a masajear la cola, las piernas de Vanina estaban algunos centímetros más separadas. Ahora era más evidente que el flujo había manchado la bombacha de la bikini.
    
    Thiago masajeó los muslos con firmeza, acercándose peligrosamente a la cola. A pesar de la malla pudo sentir cómo ella se tensaba y abría apenas más sus piernas para él. Sabiendo que había tenido éxito en excitarla, presionó más fuerte y más rápido, dejando que algún dedo resbalara hacia el centro de la ...
    ... entrepierna.
    
    Vanina no pudo evitar abrir la boca y decir un muy suave “sí, así”. Estaba tan perdida en la sensación que ni siquiera notó que su esposo se había incorporado para mirarla boquiabierto. Antes de que pudiera decir algo, Thiago preguntó si quería cambiar a masajes más profundos y ella asintió tímidamente con la cabeza.
    
    Capítulo 5: La revelación
    
    ¿Qué son masajes más profundos? Preguntó Rodolfo, más confundido que enojado. Nadie respondió a su pregunta. El silencio fue roto por Thiago, indicando a Vanina que debía darse vuelta, quedar panza arriba sobre la cama, y fue directamente a sacarle el corpiño dejándola en tetas.
    
    Ella por primera vez se sintió realmente expuesta. Semi desnuda frente a su esposo y a un bello joven que actuaba como si no le importara nada ni nadie.
    
    El mulato apenas le hizo algún masaje en los hombros y enseguida fue a masajear los pechos con firmeza. Vanina nunca fue tetona, pero los tres meses de embarazo ya estaban teniendo efectos, en volumen, en dureza y especialmente en hiper sensibilidad.
    
    Rodolfo miraba la situación sumamente perturbado. ¿Debía detener esto? ¿Era parte normal de un masaje? ¿Cómo saberlo? Mientras veía los movimientos por primera vez notó lo evidente, recordó los videos BBC y pensó en cómo sería la pija del negro. Enseguida quitó eso de su cabeza. Estaban allí su esposa, y su futura hija dentro de la panza. Molesto, amagó con pararse con la intención de interrumpir, pero Thiago lo detuvo con un “¿que está ...
«1234...7»