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De tal astilla, tal palo
Fecha: 02/05/2026, Categorías: Sexo Interracial Autor: Xella, Fuente: CuentoRelatos
... presencia de ese joven la perturbaba. Notaba sus pezones duros como piedras contra su camisón, así como la humedad que tenía en la entrepierna. Inconscientemente, sus manos comenzaron a recorrer su cuerpo, acariciándose lentamente. Se acarició los pechos, notando los pezones erizados entre sus dedos, pellizcándolos, estremeciéndose con el contacto. La otra mano comenzó a bajar a través de su tripa hasta acariciarse el coño por encima de la ropa, se notaba húmeda y el ligero contacto de sus dedos hizo que se estremeciera. Apartó el camisón y metió la mano dentro de sus bragas, estaba chorreando… Sus dedos se deslizaron dentro de su coño con facilidad. No recordaba cuanto tiempo hacía que no estaba tan caliente. A su mente comenzaron a llegar los recuerdos de lo que era tener sexo con su marido, sólo había estado con él… De golpe, apartó las manos, sintiéndose culpable, cómo si le estuviese traicionando. Se dio la vuelta en la cama y entre estos pensamientos cayó en un húmedo sueño. A mitad de la noche, unos ruidos la despertaron. Se incorporó en la cama y se quedó escuchando paralizada, no era posible que Miriam… No, no se imaginaba eso de ella… ¡No podía hacerlo con su madre al otro lado de la habitación! Se levantó, preparada para lo que iba a ver, aunque sin saber muy bien qué le iba a decir. La puerta de Miriam estaba abierta. Se acercó lentamente y, cuando vio por el resquicio de la puerta lo que estaba sucediendo se quedó en estado de shock. Miriam estaba ...
... teniendo sexo sí, ¡Pero no con Jamaal! La imagen era impactante. Miriam estaba tumbada sobre la cama, con las manos agarradas al cabecero de la cama y ¡Shana estaba sentada sobre su cara! La joven negra estaba de cara a su pareja, sujetándole la cabeza con una mano, guiando a su compañera en su labor. Los gemidos que profería Shana dejaban ver que su hija lo estaba haciendo bastante bien… No era la primera vez que Estela veía sexo lésbico, alguna vez con su marido habían visto alguna película porno… ¡Pero no había esperado que su hija fuera lesbiana! Las chicas seguían ajenas a la observadora que había aparecido en el quicio de la puerta y seguían con su diversión. Shana descabalgó la cara de Miriam y, echándose encima de ella, comenzó a besarla con avidez, como si quisiese devorarla. Mientras la besaba, su mano comenzó a acariciar el cuello de la joven, bajando lentamente por su pecho, entreteniéndose en sus pechos, jugando con sus pezones, pellizcándolos y dando pequeños tirones que arrancaban gemidos de la joven. Las manos de Miriam, a su vez, comenzaron a recorrer la espalda de Shana, bajando rápidamente a sus nalgas. La dio un azote que resonó en la habitación y después comenzó a amasar el culo de su compañera, separándole las nalgas y atrayéndola hacía su cuerpo, parecía querer fundirse con ella. Desde la puerta, Estela tenía una visión estupenda de los jueguecitos de las jóvenes. Pudo ver claramente el ojete apretado de Shana cuando Miriam le separó ...