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Una nueva sargento viene destinada a mi compañía: Mi hermana
Fecha: 04/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Ifardavin, Fuente: CuentoRelatos
Decididamente, el mundo es un pañuelo. Me llamo Luis Varona, capitán de una compañía de una bandera de paracaidistas. Creo ser un buen oficial, conozco a mis hombres, debería decir a mis hombres y mujeres. Aunque meto bastante caña no soy un jefe odiado. Me respetan, nunca pido nada que no haga yo primero. Estaba un día, hace pocos meses, repasando la ficha de un nuevo sargento que iba a venir destinado a mi compañía. Primera sorpresa, era una tía. Al fijarme en su nombre me dio un vuelco el corazón. Susana Varona ¡Coño, mi hermana! ¡Hay que joderse, mi hermana pequeña venía destinada a mi compañía! Comprobé sus notas, experiencia, aptitudes, etc. Había realizado las prácticas en otra unidad, no sé porqué no la habrían destinado allí en vez de mandarla conmigo. Mis padres se habían divorciado hacía muchos años, cuando yo tendría unos 15 y Susana unos 6. Mi madre se enrolló con otro tío, se montó un follón tremendo y se separaron. A pesar de que la tutela se la dieron a ella, yo me fui a vivir con mi padre, el pobre no tenía culpa de nada. Vaya zorrón estaba hecha mi progenitora. Mi hermana pequeña se quedó con ella. Para no estar cerca, nos fuimos a vivir a otro sitio, quedándose ellas, encima, con la casa, la pasta… en fin, con todo. Ya instalados en otra ciudad, mi padre y yo llevamos una vida muy agradable, haciéndonos grandes amigos. A mi madre no la volví a ver, ni ganas que tenía, a mi hermana tampoco, aunque me hubiera gustado. Siempre le eché en cara ...
... que se hubiera quedado con ella, con lo golfa que era, en vez de venir con nosotros. -¿Da su permiso mi capitán? Allí estaba, en la puerta, su cara no me sonaba de nada, pero me quedé anonadado de lo guapa que era. ¡Y que tipazo! Si yo tenía 29 años, ella andaría por los 20, no la había visto hacía 14, normal que no la reconociera. -Pase -Contesté, dejando a un lado mis pensamientos -Se presenta la sargento Varona que ha sido destinada a esta compañía, mi capitán. ¿Y ahora, yo qué hacía? Tanto si la recibía bien como si no, el mal ya estaba hecho. No sé si me hacía ilusión verla. ¡Joder, joder, joder! Con cara hierática contesté… -Bien Varona, descanse. Bienvenida a esta compañía. La voy a destinar, en principio, a una sección de fusileros, la 1ª, con el teniente Martín. Si prefiere otro destino, dígamelo. Aquí nos preciamos de ser la mejor compañía de toda la bandera, el trabajo es duro, tanto los oficiales como suboficiales son siempre los primeros delante de la tropa ¿Alguna pregunta? -No mi capitán. -Bien, retírese -La despedí -Con su permiso mi capitán, quería comunicarle que soy su hermana. Soy tu hermana Susana, Luis. Prefiero decírtelo yo antes de que te enteres por otro sitio. ¿Esta tía era boba? A lo mejor pensaba que no me iba a dar cuenta. Yo seguí tratándola “de usted”, como al resto, que supiera que no iba a tener ningún privilegio. -Como usted comprenderá Varona, ya me había percatado de ese detalle. ¿O me considera usted ...