1. Una nueva sargento viene destinada a mi compañía: Mi hermana


    Fecha: 04/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Ifardavin, Fuente: CuentoRelatos

    ... idiota?
    
    -¡No mi capitán! -Contestó con énfasis.
    
    -¿Entonces? -La estaba acorralando
    
    -Es que como no nos hemos visto desde hace muchos años, a lo mejor no me recordaba, mi capitán.
    
    -Mire Varona, no sé si me está tomando por imbécil o algo parecido. Lo que quiero que quede claro es que no va a tener ninguna diferencia de trato con respecto a sus compañeros, es más, va tener que demostrar el doble que ellos. Ya me he encargado de eso con sus superiores. Y si me entero que anda por ahí diciendo que es la hermana del capitán para obtener algún beneficio o escaquearse, la empapelo ¿Ha quedado claro?
    
    Se puso muy colorada y no acertaba ni a contestar. Supongo que había imaginado algún recibimiento mejor por mi parte. Pero yo ya estaba muy curtido y los años pasados eran muchos. No me caracterizaba precisamente por mi blandura. En la Brigada no hay nadie blando, somos fuerzas de intervención rápida y hay que estar siempre al límite.
    
    -¿Tiene algún problema, Varona? -Volví a insistir
    
    -¡No mi capitán! ¡A la orden de usted, mi capitán! ¿Ordena alguna cosa para mí? -Me contestó en posición de firmes y mirando al techo (o, como se decía vulgarmente, a los huevos de San Pedro)
    
    -Retírese.
    
    Bien, ¿y ahora qué? Vaya coña marinera. Hiciera lo que hiciese siempre iba a estar en el candelero, ella también. Debería hablar con el Tcol jefe de la bandera para ver si la podían trasladar a otra compañía, mejor a otra bandera y en otro acuartelamiento.
    
    Pasaban los días y ...
    ... las semanas. Susana se portaba bien, con una entrega admirable, intentando siempre superarse tanto en la instrucción de orden cerrado como de orden de combate… Me sentía orgulloso de ella, estaba muy pendiente para que el teniente y resto de suboficiales de su sección no le dieran un trato de favor. Lo que era imposible evitar es que la miraran de forma diferente que al resto
    
    Fijándome en ella me daba cuenta de que era muy mona, causaba sensación en la compañía, diría que en toda la bandera. A pesar de que el traje de faena no le suele sentar bien a casi ninguna chica, ella lo lucía como un maniquí. Hubiera servido para los carteles publicitarios de los banderines de enganche. ¡Coño! ¡Estaba buenísima! Me ponía, reconozco que me ponía, me daba un morbazo especial.
    
    Sin embargo, yo era el jefe, no podía demostrar ni atracción ni rechazo. Había una cosa que me comía la cabeza ¿cómo había podido hacerse militar? Ya me enteraría…
    
    Yo estaba soltero y tenía un pisito cerca del cuartel, mi vida la realizaba en el pueblo, solía salir a tomarme algunas copas por ahí, con compañeros oficiales de otras compañías.
    
    Un día, tomándonos unas cañas después del trabajo, entró al bar en el que estábamos un grupo de sargentos de mi compañía. Entre ellos venía mi hermana. Vestida de civil estaba para comérsela, unos vaqueros ajustados, el pelo suelto, camiseta sin mangas pegada a sus pechos. ¡Coño, qué tetas tan bien puestas!
    
    En cuanto nos vieron se pusieron serios.
    
    -A la orden mi ...
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