-
Una nueva sargento viene destinada a mi compañía: Mi hermana
Fecha: 04/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Ifardavin, Fuente: CuentoRelatos
... el sofá. Previamente había traído una botella de güisqui, hielo y unas latas de cola de la cocina. Se sirvió un pelotazo y yo otro. -Bien Varona, dígame de que cosas personales quiere hablar. -Mira Luis, en el cuartel o en la calle, eres mi capitán, pero en privado creo que tengo el derecho de tutearte como mi hermano ¿No? Una cosa es que no nos hayamos visto en 14 años y otra comportarnos como gilipollas. -Vale, vale. Pues ya que estamos, me muero de ganas por saber que coño haces aquí. ¿Qué piensa tu madre de todo esto? -Pues no ha dicho nada. Desde que te fuiste ha sufrido muchísimo, nunca volviste y ella lo estaba deseando. -Mira Susana, tú eras muy pequeña y no te acuerdas, pero mamá le puso a tu padre unos cuernos de escándalo. Se tenía que agachar para pasar por las puertas. Eso tampoco lo olvido. -Pues ella ha estado siguiendo siempre tu carrera, preocupada por ti. Cuando yo le dije que iba a la academia de Talarn no puso ninguna pega, todo lo contrario. Después de estos tres años, lo único que me ha pedido es que intentara reunirme contigo. He sudado mares para que me destinaran a tu compañía, menos mal que era de las primeras de mi promoción y aun así no ha sido nada fácil. Está arrepentida Luis, quiere verte… -¡Je! ¡Lo que me faltaba por oír! 14 años Susana, 14 años, se dice pronto. Pero dejemos el tema, cuéntame de ti. ¿Cómo se te ha ocurrido meterte en el ejército? -Pues sabiendo que tú eras capitán me fue entrando el gusanillo. Así ...
... que nada, me presenté a las pruebas de ingreso a la academia de suboficiales, aprobé y aquí estoy. -¿Así, sin más? ¿Y quién te dijo que era capitán? -Me tenía cada vez más asombrado -Papá, quién iba a ser. Hablamos de vez en cuando ¿Sabes? No tenía ni idea de que mi padre hablara con mi hermana, nunca me había dicho nada. Tomándome la copa, me serví otra. Disimuladamente miraba el cuerpazo de mi hermana. ¡Qué desperdicio! Podría haber sido modelo, o actriz, o cualquier cosa que se hubiera propuesto donde lucir ese palmito. Solo viéndola se le ponía a uno el rabo tieso. Control, control, control. Que era mi hermana y una subordinada… ¡Jesús, que tía más cojonuda! Estaba para echarle, no uno, veinte polvos seguidos. ¿Cómo puede haber tías que estén tan buenas? Estando ella allí me estaba poniendo nervioso, muy nervioso. Después de charlar un poco sobre nuestras respectivas vidas, me puse en pie con ánimo de despedirme. No me hizo ni puto caso, es más, se autoinvitó a la cena. -Oye Luis, ¿Por qué no nos preparamos algo de cenar y así seguimos contándonos cosas? A ver que tienes por aquí… Se dirigió a la cocina y empezó a trastear en la nevera… -¡Uy, que bien! Tienes vino blanco fresquito. ¡Me encanta! Abre la botella, anda… Me pasó un sacacorchos y serví un par de copas. Mientras, ella había empezado a preparar una ensalada y unos filetes. A pesar de mi incomodidad, no podía negar que mi hermana me atraía muchísimo. Si no hubiera sido mi familia me ...