1. Una nueva sargento viene destinada a mi compañía: Mi hermana


    Fecha: 04/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Ifardavin, Fuente: CuentoRelatos

    ... capitán. -Dijeron a coro
    
    -Sigan, sigan -Contesté. Y seguimos a lo nuestro. Viendo que se sentían un poco incómodos decidimos irnos para no aguarles la tarde. Íbamos a salir cuando mi hermana dijo que nos invitaban a otra cerveza.
    
    -Tómense otra caña mi capitán. Invitamos nosotros.
    
    Serían cinco o seis, todos chicos menos ella, estaba claro que habían bebido algo, sino no se hubieran atrevido a invitarnos, aunque la mitad miraban horrorizados a Susana. No pude menos que sonreír. Estaba con tres tenientes de mi compañía y conocíamos a todos, estábamos de buen humor. Decidimos aceptar el ofrecimiento. Nos sentamos con ellos en unas mesas y pedimos unas jarras de cerveza para todos, iniciando la típica conversación entre soldados…
    
    -Bueno ¿qué tal lo lleva, Varona? ¿es como imaginaba? -Preguntó el tte Martín, uno de mis acompañantes. -Bien mi teniente. Es muy duro, pero de momento lo voy aguantando. Eso sí, cuando llego a la cama, por la noche, caigo rendida.
    
    -¿Y le han hecho alguna novatada?
    
    Aquí contestó demasiado rápido y supuse que mentía. Claro que no es lo mismo un suboficial que la tropa.
    
    -No mi capitán, nada de novatadas.
    
    Las novatadas estaban prohibidas desde hacía varios años, los castigos eran muy fuertes, prisión militar como poco. Sin embargo, siempre les hacían algo a los reclutas, era inevitable. Lo que se había conseguido es que no sufrieran un trato vejatorio como sucedía antiguamente. Todavía recordaba lo del “plátano Baloo” o los partidos ...
    ... de fútbol en los que la pelota era una moneda y había que moverla con la polla.
    
    Seguimos charlando un rato con ellos de cosas del cuartel. Mi hermana me miraba continuamente, charlaba por los codos, era realmente extrovertida y simpática, pero me estaba poniendo nervioso. La situación no era natural, todos sabían nuestro parentesco. Al cabo de unos minutos me levanté aduciendo que me tenía que ir. Se pusieron todos en pie y me despidieron, todo de forma muy reglamentaria.
    
    Me fui a casa, me sentía un tanto confuso. He de reconocer que Susana me gustaba, el hecho de ser hermanos no me influía pues prácticamente no la conocía. Sin embargo, era una verdad categórica que no podía, ni quería, evadir. También estaba el tema de que yo era un oficial y ella un sargento en prácticas.
    
    En el momento de abrir la puerta del portal una voz me llamó por detrás.
    
    -Mi capitán, mi capitán.
    
    Al volverme la vi, venía corriendo hacia mí. La esperé con la mano en el pomo de la puerta.
    
    -Mi capitán, me gustaría hablar con usted. -Me dijo al llegar hasta mí.
    
    -Pida “conducto reglamentario” Varona. Ya sabe como funciona. -Le contesté
    
    -No mi capitán, me gustaría hablar con usted en privado y, si me lo permite, de temas más personales. No creo que debiera pedir “conducto reglamentario” para eso.
    
    Aunque no era muy ético y debería haber rechazado, o irnos a otro sitio, le dije que pasara. Pensé que al ser mi hermana nadie se extrañaría. Entramos al cuarto de estar y nos sentamos en ...
«1234...9»