1. La maestra de español (1)


    Fecha: 06/05/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: angelpph, Fuente: CuentoRelatos

    ... era de maestra y alumno, sino algo parecido a una amistad… o al menos, una conexión mucho más personal.
    
    Ese último semestre fue un verdadero caos para mí. Como ya mencioné, nunca fui el mejor estudiante, pero siempre lograba salvar los semestres de último momento. Esta vez, sin embargo, la cosa fue distinta.
    
    Me junté con un nuevo grupo de amigos y la verdad es que nos la pasábamos afuera del salón casi todo el tiempo, cotorreando, echando desmadre o jugando fútbol. Lo académico lo dejé completamente de lado, incluyendo la materia de la maestra Yésica.
    
    Lo curioso es que, aunque ella ya me había contado cosas personales muy íntimas, yo nunca le dije a nadie lo que sabía ni el gusto que me traía. Me guardé todo, no por miedo, sino porque no quería que se hiciera chisme. Y aun así… terminé descuidando todo.
    
    En la mayoría de las materias logré salvarme. Siempre me llevé bien con los profes y me daban chance de entregar trabajos extras o ayudar a dar mantenimiento al mobiliario del salón. Eso me ayudó a pasar.
    
    Pero con Yésica fue diferente.
    
    Como falté demasiado a sus clases, un día me llamó y me lo dijo directo:
    
    Yésica:
    
    —Estás reprobado por faltas. Tendrás que presentar examen extraordinario y venir a clases de regularización las dos semanas antes de la graduación.
    
    Me quedé en seco. Eso fue a mitad del semestre, y aunque hice de todo para que me perdonara las faltas, no funcionó. Ella era estricta, muy firme con sus reglas.
    
    De todo mi salón, fui el ...
    ... único que reprobó esa materia.
    
    La verdad, yo pensé que por la confianza que teníamos, me ayudaría…
    
    Pero me equivoqué.
    
    Un día, cuando intenté decírselo en persona, me dejó muy claro cómo veía las cosas.
    
    Ángel:
    
    —Maestra… ¿de verdad no me puede ayudar? Sé que fallé, pero pensé que… bueno, por la confianza…
    
    Yésica (seria, mirando sus papeles sin voltear):
    
    —Una cosa es la amistad, Ángel… y otra lo académico.
    
    —Esto es responsabilidad tuya.
    
    También me dijo que si quería presentarme a sus clases o no, ya era cosa mía. Que por faltas ya estaba reprobado, y que ella no iba a cambiar eso.
    
    Ahora que lo pienso, creo que falté casi dos semanas seguidas a su materia. Y probablemente eso fue lo que más le molestó, porque sabía que yo sí venía a la escuela, solo que prefería estar cotorreando con mis amigos o en otras clases.
    
    Durante ese tiempo, llegué un par de veces a su clase —más por obligación que por interés— cuando los prefectos me encontraban fuera del salón y me mandaban directo.
    
    De todas mis materias, español era la única en la que iba mal, y justo era la clase con la maestra Yésica.
    
    Pasó el tiempo y llegaron las famosas dos semanas de regularización.
    
    Quiero dar un poco de contexto: mi escuela tenía salones en un solo nivel, pero algo separados. El aula de la maestra Yésica estaba hasta el fondo, junto a otros dos salones más.
    
    Eran los únicos tres que había en esa zona. Al lado estaba la cancha de básquetbol, y entre esos salones y el resto ...
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