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Qué iba a saber yo (7) Deseo que...
Fecha: 06/05/2026, Categorías: Gays Autor: Bartowski, Fuente: TodoRelatos
Capítulo 7. Deseo que... Fuimos al encuentro de John. Ambos se dieron la mano y la estrecharon con fuerza. Se notaba a la legua que entre ellos había una amistad sólida y un gran compañerismo. No pude evitar sonreír al ver la complicidad que compartían. Me sentía más callado, más pequeño cuando se trataba de ellos dos. Desde lo del baño… desde lo del gimnasio, era imposible no mirarlos con otros ojos. Aunque no podía decir que fuese un chico desafortunado. Aquellas experiencias, por confusas que fueran, también habían sido agradables. Muy agradables. Le ofrecí el examen a John con cierta inseguridad. Él lo cogió entre sus manos sin prestarle mucha atención y lo apiló junto al resto de exámenes bajo su brazo. —¿Todo bien, Zack? —preguntó alzando una ceja. —Todo bien, profe —contesté, intentando sonar lo más natural posible. Me sonrió. —Me alegro —dijo, y juraría que había un sutil orgullo en su voz—. No te entretengo más. Asentí con la cabeza. —Nos vemos, profes —me despedí, dando un paso hacia las escaleras. Estaba a punto de bajarlas cuando noté una mano en mi hombro. Me giré y me encontré con Henry. —Hey, Zacky. Antes se me ha olvidado decir algo —tenía el semblante tan serio que me encogí al instante. Se me dispararon los nervios. —¿E-el qué…? —Solo quería recordarte que el lunes… —bajó la voz, ladeando los labios— ese culito será mío. Tragué saliva. No dije nada. No podía. Mi cuerpo fue más rápido que mis palabras. Y más ...
... honesto. Ambos bajamos los ojos al mismo tiempo. Mi erección era tan evidente como inevitable. Luego nuestras miradas se encontraron. Henry sonrió con descaro, encogiéndose de hombros. -Va, ve y aprovecha el patio para salir fuera y tomar el aire- Asentí, con la cara ardiendo. —Me quedo hablando con John de lo mal que te has portado en el examen —añadió en su tono bromista habitual, y se dio la vuelta. Esta vez no hubo cachetada. John podía vernos, aunque no escucharnos. Las horas restantes de clase terminaron por fin, y llegué a casa sin más accidentes. Lo primero que hice fue subir directo al lavabo, encerrarme y sentarme en la taza del váter. Me bajé los pantalones y liberé mi miembro con urgencia. Empecé a sacudírmelo con fuerza, con rabia. Un largo suspiro escapó de mis labios al sentir por fin mi mano rodeando el rabo. Subía y bajaba la piel, cada movimiento enviando descargas de placer por todo mi cuerpo. Pensé en Henry. En los baños. En lo que podía pasar el lunes. Noté cómo mi ano palpitaba, y sin pensarlo demasiado, llevé la mano hasta allí. Acaricié sus pliegues, todavía húmedos y pegajosos. Solo hizo falta un poco de presión para que la yema del dedo se abriera paso. Pero en mitad de la calentura, imágenes de John me asaltaron. Apagué el móvil. Pensé en el gimnasio. La primera vez que lo vi salir de la ducha, sin camiseta, relajado en el banco mientras se cambiaba. Recordé sus calzoncillos sucios colgados en la percha. Ese perfume a ...