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Qué iba a saber yo (7) Deseo que...
Fecha: 06/05/2026, Categorías: Gays Autor: Bartowski, Fuente: TodoRelatos
... que vas a llegar tarde. Z: Sí, nos vemos luego. ¡Byeee! Solté un suspiro al apagar la pantalla. Me quedé un momento mirando el techo, aún pensativo. Luego reaccioné y empecé a vestirme a toda prisa para no llegar tarde. Pasé el resto del viernes con los nervios en el estómago, pensando en el fin de semana. En el fondo, me asaltaba la idea de que tal vez no pintaba nada allí, que John solo me había invitado por quedar bien. Tendría que haber dicho que no. Pero ya era tarde. No, no era el momento para llenar la cabeza de pensamientos negativos. Tenía que disfrutar de ese fin de semana. Lo necesitaba. Antes de que me diera cuenta, ya estaba sentado de copiloto en el todoterreno de John. Camino a la casa del lago de noche. —Estoy un poco nervioso… —dije, apoyado en la ventanilla sin apartar la vista del asfalto. John soltó aire por la nariz, sonriendo. —¿Por qué estás nervioso? —preguntó mientras posaba una mano sobre mi muslo, acariciándolo unos segundos antes de volver al volante. —Creo que no pinto nada allí… no sé. —No te preocupes por eso. Ellos están encantados de que vengas —dijo, sin apartar la mirada de la carretera—. Y la hermana de Alex solo te saca un par de años. Seguro que hay gente de tu edad en la fiesta. —Bueno… —musité, encogiéndome en el asiento. —Además —añadió— no me voy a separar de ti. Nuestras miradas se cruzaron un instante. Entonces guiñó un ojo y volvió a mirar al frente. Me quedé embobado, notando cómo el ...
... calor me subía por las mejillas. Aparté la vista enseguida, con miedo de empalmarme ahí mismo. Por suerte, la oscuridad jugaba a mi favor. Llevaríamos una hora y media en la carretera cuando me dieron ganas de ir a mear. cuando empecé a sentir la vejiga a punto de estallar. Miré a John de reojo, dubitativo, y carraspeé. —John… ehm… me estoy meando. Alzó las cejas, sin dejar de conducir. – Hace nada que hemos pasado una gasolinera y no sé a cuantos kilómetros estará la siguiente… ¿Te puedes aguantar? – -Sí, creo que si… —dije, aunque no sonaba muy convincente. Quince minutos después, estaba al borde del colapso. —No puedo más. Para donde sea, por favor. Notó la urgencia en mi voz y sonrió. Buscó un hueco en el arcén y detuvo el coche. – Venga ve. Aquí hay sitio para el coche y no te verá nadie si te pones contra un árbol- Le sonreí como pude y salí corriendo hasta los árboles. Bajé la bragueta del pantalón y saqué el rabo. Empecé a mear sin poder evitar soltar un suspiro de placer. Entonces escuché el ruido de otra cremallera. Giré la cabeza, curioso, y vi a John, a un árbol de distancia. También tenía el suyo fuera. Supuse que había aprovechado para mear como yo antes de seguir. Me quedé hipnotizado. Mirando como salía en un potente chorro el líquido amarillo de su miembro y se estrellaba contra el suelo de hojarasca. Cuando me di cuenta, ya me había empalmado con el espectáculo. Terminó de mear y se la sacudió varias veces. Echó el ...