-
La propuesta (8)
Fecha: 07/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: economista1, Fuente: TodoRelatos
... perfectamente ―me soltó deteniéndonos junto a la escalera. Allí podíamos hablar con un poco más de tranquilidad, pues los invitados que pasaban hasta el baño y volvían a salir lo hacían a unos diez metros de distancia. Beatriz y yo nos quedamos uno al lado del otro, viendo a la gente pasar y hablando sin mirarnos a la cara. Solo era una charla informal entre la anfitriona y el novio de su prima, nadie tendría por qué sospechar lo que pasaba entre nosotros y entonces decidí tantearla. ―Me hubiera encantado venir antes de la fiesta, todavía no he podido olvidarme de lo de ayer, ¡fue una pasada! Beatriz se quedó callada, se notaba que se había ruborizado por mis palabras, agachó la cabeza y cruzó los brazos, manteniendo la copa de manera elegante y saludando a la gente con una sonrisa forzada cuando decían algo al pasar a nuestro lado. ―No puedo prometerte nada, pero intentaré venir después, salvo que Cayetana y yo… ¡Es que hoy tengo muchas ganas de estar contigo!, no sé por qué… ¿Sobre qué hora terminará la fiesta? ―Tenemos contratado al DJ hasta las doce… ―Uf, luego entre que salimos, la llevo, vuelvo…, casi hasta la una y media no podría regresar, lo mismo es mejor dejarlo ya para mañana… ―Claro, como mejor te venga… ―¿Me esperarías tan tarde? ―Eeeeh…, si pudieras venir, sí… ―susurró avergonzada posando la vista en el suelo. ―Mmmmm, ¡Dios mío!, tengo tantas ganas que te lo haría ahora mismo… ―afirmé mirando en dirección a la ...
... escalera. ―¿Ahora?, ¡tú estás loco!, ¡hay mucha gente!, ¡no vamos a hacerlo ahora!, ¡y menos con tantos invitados merodeando por todas partes! ―Nadie se daría cuenta, míralos, cada uno va a lo suyo. Sería muy rápido, Beatriz, y si te digo la verdad ya estoy listo…, ¡estoy bastante excitado! ―Y me metí la mano en los bolsillos sacando las caderas para que viera mi paquete abultado bajo los pantalones. ―Vale, vale, para, ¡no hagas eso! ―me pidió dándole un trago a su copa de champán. ―Entonces, ¿subo? ―¡Ni se te ocurra! ―Tengo ganas de ir al baño, voy a aprovechar y utilizar el de arriba. Venga, ahora que no hay nadie es nuestra oportunidad… ―Que nooooo… Dejé a Beatriz con la palabra en la boca y enfilé las escaleras a toda velocidad. No sabía ni yo mismo lo que estaba haciendo. ¿En serio le acababa de plantear la posibilidad de acostarme con ella en medio de la fiesta? Y lo mejor es que la prima de mi novia me decía que no, pero yo podía ver en su cara que quería hacerlo. La muy puta se moría de vergüenza por sentir aquello. Trataba de mantenerse digna, altiva, pulcra, pero se acababa de poner cachonda imaginando que me la follaba en la planta alta mientras mi novia, mis suegros y todos sus familiares celebraban la fiesta justo debajo de nosotros. Y, como ya tenía excusa para moverme libremente, avancé por el pasillo hasta que llegué al baño en el que supuestamente Marta había dejado su tanguita. En cuanto entré al servicio, sin tiempo que perder, eché el cerrojo y ...