1. La propuesta (8)


    Fecha: 07/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: economista1, Fuente: TodoRelatos

    ... gruñido comencé a eyacular en su interior, vaciando mi esperma caliente dentro de ella, que al notar que yo también me corría avivó su clímax.
    
    Con la cara hundida en su cuello, fui besuqueando a la prima de mi novia por la mejilla, acariciando sus pechos por encima del sujetador y busqué su boca, pero esta vez ella me rechazó, apartando la cabeza hacia el otro lado.
    
    Esos segundos después de correrme eran la hostia y Beatriz me permitía quedarme así, disfrutando de la sensación de estar dentro de ella hasta escurrir la última gota que salía de mi polla. Luego me retiré y me quedé tumbado a su lado, con la respiración agitada, dejando a Beatriz abierta de piernas, tratando de que mi semen no se le saliera.
    
    Se notaba que todavía seguía excitada y me ponía muy cachondo verla así, casi desnuda, tan solo con el sujetador puesto, y tensionando las piernas para levantar las caderas. No se había molestado ni en ponerse el cojín debajo y yo pasé la mano por su firme abdomen, jugando con su ombligo.
    
    ―¡Uf, ha sido una pasada, Beatriz!
    
    Ella no tenía ganas de hablar y no parecía que le apeteciera mucho compartir sus sensaciones conmigo. Me había recostado a su lado, con la polla flácida y goteando sobre mi propio estómago, y entonces me tumbé de medio lado, apoyando el codo y sujetándome la cabeza con la mano, mirando hacia Beatriz.
    
    ―Estás increíble así…, si te apetece, no sé, podría repetirlo, ya sabes que puedo hacerlo dos veces seguidas…
    
    ―No, es mejor que lo ...
    ... dejemos hasta mañana…
    
    ―Sí, aunque mañana es el cumpleaños de Cayetana y se celebra la fiesta aquí en vuestra casa. Empieza a las seis y no voy a poder venir antes y me va a ser muy difícil quedar después si nos vamos muy tarde…
    
    ―Bueno, pues entonces nos vemos el domingo.
    
    ―Por esto te decía que si quieres ahora… ―Y pasé la mano por su vientre.
    
    ―No, Jorge… ―se negó apartándome de ella.
    
    ―Si es por esto no te preocupes ―dije señalando mi polla―. En un minuto ya estaría listo de nuevo…
    
    ―Vete, por favor… ―me pidió de manera muy seria.
    
    ―Lo, lo siento… si te he molestado…, no era mi intención.
    
    ―No es eso, pero ahora prefiero estar sola, por favor…
    
    ―Está bien. ―Le di un beso en el hombro, me incorporé y le mostré el culo mientras me dirigía a por mi ropa.
    
    Me vestí despacio, observando el coño de Beatriz, que no se preocupó en cubrirse, y salí de la habitación con un simple «hasta mañana». Al bajar las escaleras me encontré a Hans, que esta vez ni tan siquiera se acercó a despedirse, tan solo levantó la mano a distancia y siguió sentado en su butacón, degustando otro vaso de whisky.
    
    ¿Le habría molestado lo que acababa de ver?
    
    Ese no era mi problema, me daba absolutamente igual lo que pensara y solo me quedé preocupado por el extraño comportamiento de Beatriz. Estaba claro que la prima de Cayetana disfrutaba mientras follábamos e incluso conseguía llegar al orgasmo, pero en cuanto terminábamos se arrepentía de lo que acabábamos de hacer.
    
    Y al día ...
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