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Una Vida Peculiar. Desenlace. Cap. XVII
Fecha: 07/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Stholle, Fuente: TodoRelatos
... clavaban con verdadera saña en ellos. Los labios del coño también estaban bastante estirados, con el movimiento se bamboleaban de un lado a otro, tenía miedo de que acabaran por deformarse. Por último, tenía el ano completamente irritado, no ya por pasar la noche lleno de ortigas que, aunque la crema me suavizó bastante, todavía tenía irritado sino por tener el plumero tanto tiempo dentro, eso añadido a que, a media mañana, me caí de culo al no poder mantener el equilibrio, esto provocó que el mango se clavase un poco más dentro generándome un dolor añadido que recorrió toda mi espina dorsal. Justo al terminar la limpieza que me quedaba, escuché como se cerraban las puertas del coche de mis Amos. Las esclavas me llevaron hasta la entrada en volandas y me atizaron un manotazo en la nuca para que pusiera la cabeza gacha de frente a la puerta, mientras ellas se colocaban a mi lado. Se abrió la puerta seguida de una orden de mi Amo: —¡Perras, quitadle las cosas a la puta!, quiero follarla. —Enseguida señor. Bienvenido a la casa de nuestra Ama —Dijeron las dos al unísono mientras me quitaban todos los accesorios. En cuanto estuve libre, mi Amo me agarró de la coleta y me arrastró hasta la mesa del comedor, donde me subió de un empujón y sin más miramientos me clavó hasta el fondo su polla en el coño. Llevaba mucho tiempo sin sentir algo así, por lo que en cuanto la noté, solté un gemido. En ese momento recibí una fuerte palmada en el culo. —¿Quién eres para gemir, ...
... puta? No sabes la que te espera. Nos han dicho que te has portado muy mal y no has parado de llorar. —Gritó mi Ama desde atrás. El ritmo de la follada no bajaba, mientras era penetrada, mi Ama y la señora se sentaron a la mesa a charlar tranquilamente, como si fuese normal que una persona fuese brutalmente follada en la misma mesa en la que ellas estaban hablando. —Tenemos planes para ti, puta. Por ahora vamos a tomar café con Laura. Mientras tanto les comerás el coño a las perras como agradecimiento de que se hayan encargado de ti durante este fin de semana. Después nos iremos a casa y tu vida cambiará un poquito a cómo has estado viviendo hasta ahora. ¡Vamos! —Me gritó mi Ama. Mi Amo, mientras hablaba mi Ama, se corrió en mi coño, echaba de menos la sensación de sentir la vagina llena de su leche. Se salió de mí y volteándome me dio un fuerte azote en el culo. —Obedece a tu Ama. —Me dijo. Me bajé de la mesa para ir a donde estaban las esclavas. En cuanto vieron que me aproximaba a ellas, abrieron las piernas. Metí la cabeza entre los muslos de la primera perra. Saqué la lengua y la introduje entre sus labios vaginales recorriendo toda su extensión. La expresión de la perra no cambió para nada, siguió con ese gesto impasible sin notar nada, o al menos sin mostrarlo. Pasó un rato en el que en la sala solo se escuchaban las voces y las risas de mis Amos yo seguía lamiendo y lamiendo aquel coño sin que la esclava mostrara ningún signo de excitación. —Córrete ...