-
Salto doble
Fecha: 10/05/2026, Categorías: Hetero Autor: Chicles, Fuente: SexoSinTabues30
... de los que estaba en el cajón del buró y subirse en él. Lo tomó de la turgencia y repasó el glande por su clítoris. “Esta es una puta consumada, pensó en todo” se dijo Antonio, y de inmediato se giró para quedar arriba de ella, la besó y comenzó la penetración. Elena abrió más las piernas para recibir la lascivia que brotaba por todos los poros del macho, quien no percibió completamente que Elena era virgen. Sólo detectó un pequeño gesto de dolor, pero pronto fue atenazado en su cintura por las piernas de Elena. Se movieron frenéticamente sin separar sus labios, Elena estaba feliz de sentir un orgasmo tras otro y arañó la espalda de Antonio una y otra vez, hasta que a los pocos minutos, el macho soltó un estertor al eyacular, y quedó yerto sobre la hembra, quien lloraba de felicidad. –Gracias, Toño, fue bello… –dijo Elena y lo rodó hacia la cama. –Eres una mujer completa. ¿Con quienes habrás aprendido tanto? –externó. –Internet tiene mucha información, pero la realidad es mucho mejor…– le dijo acariciándole la cara para enjugarle el sudor. Toño se quitó el condón y detectó un color ligeramente rosado en el exterior y se sentó de inmediato. Elena se corrió un poco hacia la orilla y Antonio pudo mirar una mancha de sangre en la sábana. –¿Eras virgen? –preguntó. –Todas nacemos así, ¿no lo sabías? ¡Ja, ja, ja…! –contestó ella soltando una sonora carcajada. –¡Lo pregunto en serio! –insistió, y Elena se quedó callada movió negativamente la cabeza para ...
... resaltar lo improcedente de la pregunta, se levantó y comenzó a vestirse. –Gracias, estuvo muy bien para mí. Lástima que el final no te haya gustado. Vámonos, para que no pregunten por nosotros –ordenó, lanzándole las prendas a la cama para que él se vistiera. Al salir, ella cerró y se fue a la cabaña asignada por el comité del concurso. La participación no estuvo mal, ellos dos lograron medalla de plata cada uno y otro de los integrantes de la delegación estatal obtuvo una medalla de oro que le permitía participar en un entrenamiento para seleccionar a quienes representarían al país en el mundial. Al regresar a su ciudad, ella se cambió de escuela para quitarse de encima el insistente acoso que tenía por parte de Antonio, quien seguía desconcertado por lo ocurrido. “Está enamorado de ti” le dijo una amiga común. “No es el único”, contestó Elena despectivamente. Pero se quedó pensando que, en realidad, ella no lo amaba, que sólo lo había seleccionado para disfrutar de su primer coito. Hubo más hombres en su camino, quienes de momento la satisficieron sexualmente, pero ninguno que la atrajera más allá de compañía para una tarde, quizá una noche. Casi todos le parecían vanos, los muy pocos interesantes, estaban casados o eran varios años mayores que ella. Pero en esta ocasión, catorce años después de su primera vez, conoció al doctor Salomón, profesor en la segunda maestría que ella cursó y ahora ya Elena hacía su doctorado. Durante varios meses lo estudió y por fin, ...