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Salto doble
Fecha: 10/05/2026, Categorías: Hetero Autor: Chicles, Fuente: SexoSinTabues30
... decidió abordarlo. Salomón, dos años mayor que ella, vivía holgadamente pues sus ingresos fuertes provenían de negocios que heredó de su padre, junto con su hermano, quien los administraba. Aunque poseía un par de autos, prefería trasladarse en motocicleta. “¡Anda, éste así evita a los moscones!”, supuso Elena, quien era una buena conductora de autos, pero también de motocicletas. –Oye, Salomón, ¿perteneces a algún club de motociclistas? –preguntó cuando él se retiraba del Instituto. –No, ni dios lo quiera, hay cada bicho en ellos… – dijo al montar en suVersys 1000 de seis velocidades, casi nueva. –¿Ya has montado laNinja H2, también deKawasaki? –preguntó Elena con cara de inocente, en el momento en que Salomón iba a arrancar la motocicleta, pero la pregunta se lo impidió. –Ya, la probé cuando fui a comprar ésta, pero me pareció muy alto el precio por la misma cilindrada –se justificó–. ¿Tú sabes conducir motocicletas? –Sí, mi padre me enseñó a los quince años a manejar suHarley-Davidson, de mediados del siglo pasado, pero la pude dominar hasta los dieciocho. Las de ahora son más dóciles –comentó viendo el interés de Salomón. –¿Tienes una? ¡Ésas sí son más caras! –exclamó descendiendo del aparato. –Yo no, no veo para qué, uso la de mi hermano frecuentemente. Mañana la traigo, al fin que él casi siempre usa el auto –dijo Elena dejando a Salomón anonadado. –¿Me dejarás usarla? –preguntó entusiasmado. –¡Claro! Al salir de aquí vamos a pasear un ...
... poco, yo en la tuya y tú en laHarley – le dijo besando su dedo índice y colocándoselo en la nariz como despedida. Al día siguiente, lo primero que ella hizo fue ir al cubículo que Salomón compartía con un colega. Apenas le abrió, ella preguntó “¿Puedo dejar mi casco aquí para no andarlo cargando?”. “¡Sí, pasa!”, contestó y se quedó maravillado con el color y decorado del casco. ¡Era claro que pertenecía a una mujer!, por lo demás, era de fibra de carbono, con intercomunicador y posibilidad de instalar cámara, que seguramente también poseía su hermano. –¿Dónde venden cascos tan coloridos y decorado tan femenino? –preguntó Salomón. –El casco se puede comprar, seguramente donde compraste el tuyo. El decorado artístico es diseño mío, pero el trabajo de llevarlo a la realidad, fue de un artista amigo mío –contestó Elena antes de despedirse para acudir a sus actividades académicas. Salomón estuvo contemplando los verdes y lila que servían de fondo al decorado principal de tres Mariposas Monarca cuyas alas eran de color oro viejo apagado, los blancos eran nacarados, ¡una obra de arte! Mientras lo manipulaba se dio cuenta que las nervaduras negras de la mariposa contenían frases con letra muy pequeña y apretada. Las leyó y le parecieron de historias conocidas, pero no identificó de dónde eran. El trabajo tan detallista, le hizo preguntarse sobre Elena, era una chica bella, muy brillante en las áreas de cómputo, fisicomatemáticas y biología, pero también poseía una gran veta ...