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El detective ( Vigilando a una joven ) 22 capítulo
Fecha: 11/05/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: dulceymorboso, Fuente: TodoRelatos
Marisa y Ernesto se miraron en silencio. Sentada a su lado, apoyó la cabeza en el hombro de él. —Julia tiene razón en muchas cosas —le dijo ella —. Solo con querer no es suficiente —Se quedó callada unos segundos —. Creo que me voy a separar de mi marido. Le quiero mucho, pero sé que no podría serle fiel después de descubrir un sexo tan diferente al que él me da. —Es una decisión difícil de tomar, pero la gran mayoría de la gente termina pensando que ojalá la hubiera tomado antes —le dijo él —. Cuando uno se plantea separarse es porque algo no va bien y pocas veces se solucionan esas diferencias. Marisa le besó el hombro. Agarrándole la mano se la llevó a sus pechos y mirándolo le sonrió. —A mi marido le gustan las mujeres con los pechos grandes. Muchas veces intentó convencerme de que me los operara. Hasta Eduardo me dijo alguna vez que era perfecta y que en lo único que fallaba mi físico era por mis tetas. —Que gilipollas son —al decirlo, cerró la mano sobre el pecho cubriéndolo por completo y se lo acarició. Marisa cerró los ojos al sentir su teta estrujada con suavidad. —¿Tanto te gustan mis tetas? —Son perfectas, Marisa —contestó agitado —. Nunca me importó el tamaño de los pechos de una mujer. Las tuyas tienen una forma y un tamaño que me ponen muy cachondo. Al abrir los ojos, se fijó entre las piernas de él y suspiró al ver que tenía la polla totalmente dura. —Ya veo —Suspiró —. Me encanta que te den tanto morbo mis tetas. —No te ...
... imaginas cuánto —Agarrándola, la hizo sentarse sobre sus piernas —¿Me dejas comértelas? —Si, por favor —Cogiéndose un pecho se lo metió en la boca —. Cómeme las tetas, por favor ¡Dios! —exclamó excitada al ver la teta desaparecer en la boca de Ernesto. Tamara, sentada en el sofá, miraba como Julia, de rodillas, le daba un masaje en los pies mientras le seguía hablando. —… Siento que soy mucho más madura que los chicos de mi edad —le decía con la espalda apoyada en el respaldo del sofá —. Desde muy jovencita sentía que me gustaba más estar hablando con gente mayor que con los de mi edad. —Pero, ¿pensabas en gente mayor de forma sexual? —A veces, al tocarme, si lo hacía, pero no pensaba en nadie conocido —contestó cerrando los ojos al sentir el masaje —. Con el primer mayor que estuve fue con Eduardo. —¿Te atraía físicamente? —¡No! —contestó con rapidez —. Es feo y gordo ¿A ti te gustaba? —No, cariño. Todavía me pregunto cómo pude acabar con él ¿Hay algún maduro que te gusté? —Bueno… —Se sonrojó —. Ernesto está muy bueno. —Si que lo está —Le sonrió —. Nos tiene a las tres loquitas. Cielo… solo contéstame si quieres, ¿vale? Cuando fuisteis a por la ropa, ¿follasteis? La joven le contó lo del baño en la piscina y cómo lo había masturbado hasta hacerlo eyacular en su boca. —Me gusta que me cuentes —le dijo Julia excitada —¿Te lamió el coño él a ti? —Si —contestó también excitada. Subiendo las manos, ahora le masajeaba los muslos y la joven ...