1. El detective ( Vigilando a una joven ) 22 capítulo


    Fecha: 11/05/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: dulceymorboso, Fuente: TodoRelatos

    ... suspiraba con las piernas separadas.
    
    —A él le daba mucha curiosidad mi coñito —le dijo —¿A ti también te pasa?
    
    —Si, cielo —Echándose hacia delante, le besó el sexo —. Es precioso.
    
    Tamara suspiró al sentir la lengua deslizarse con suavidad por su coñito y le acarició la cabeza a Julia.
    
    —Me encanta como cuidáis de mí y de mi cuerpo —le dijo entre gemidos.
    
    Desde la ventana trasera del salón escucharon aquellos gemidos que hicieron que Tamara mirara hacia allí.
    
    —¿Crees que estarán follando? —le preguntó a Julia.
    
    —Seguramente si, cariño ¿Te gustaría que Ernesto te follara?
    
    —Si —Gimió —. Debe ser increíble follar con él.
    
    —Lo es, cielo.
    
    Cuando Tamara se corrió, los gemidos desde fuera eran cada vez más intensos. Levantándose del sofá, se acercó a la ventana y vio como Marisa se movía sobre Ernesto.
    
    —Están follando —le dijo a Julia que se acercaba donde ella —. Le está follando el culo —Suspiró al ver que Ernesto le abría las nalgas y la polla desaparecía en el estrecho agujero.
    
    —¡Joder! —exclamó Julia al llegar a la ventana y ver cómo su compañera se movía con el sexo de su chico dentro del ano —. Que morbo da verlos.
    
    Pegadas una a la otra desnudas, miraban como Marisa se movía encima de Ernesto mientras él le devoraba por completo las tetas.
    
    Tamara, sin dejar de contemplar esa escena, estiró el brazo apoyando la mano en las nalgas de Julia y se las acaricio con suavidad. Su amiga hizo lo mismo y acariciaba las de la joven con la mirada ...
    ... clavada en la polla de su chico que entraba y salía del dilatado ano de Marisa.
    
    —Con Eduardo descubrí que en el ano se siente mucho placer —le dijo Tamara sin dejar de mirar hacia la pareja.
    
    —Yo también lo descubrí con él. Nunca había imaginado que se pudiera sentir tanto placer en esa parte del cuerpo.
    
    Ambas suspiraron al sentir los dedos de la otra acariciar entre las nalgas y sus anos siendo masajeados con suavidad.
    
    —¡Joder! —Julia suspiró al notar la yema de uno de los dedos de la joven presionar con suavidad sobre su agujerito.
    
    —¿Te gusta?
    
    —Me encanta, mi niña —Tembló al notar como el dedo iba penetrándolo.
    
    Imitándola, Julia también hizo presión con suavidad sobre el ano de la joven y se estremeció al sentir como este cedía.
    
    —Me gusta mucho sentir tu dedo dentro de mi culito —dijo Tamara mientras veía esa polla desaparecer por completo en las entrañas de Marisa —. Julia…
    
    —Dime, cariño.
    
    —Además de Eduardo, también me follaron el culo esos viejos amigos de él. Me gustaría que Ernesto me lo hiciera ¿Crees que tu novio querrá hacérmelo?
    
    —Claro, mi niña —Gimió al sentir que la joven movía el dedo más rápido —. Si quieres él te lo follará.
    
    —¡Dios! Me encanta como mueves el dedo.
    
    —Y a mí como lo mueves tú, cariño. Me vas a matar con este morbo, niña.
    
    —¿Te doy morbo?
    
    —Muchísimo. No te imaginas cuánto.
    
    Entregadas a ese momento de placer, se giraron para quedar frente a frente y se besaron abrazadas sin dejar de masturbarse analmente una ...
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