1. El detective ( Vigilando a una joven ) 22 capítulo


    Fecha: 11/05/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: dulceymorboso, Fuente: TodoRelatos

    ... coño y por el ano.
    
    —Me encanta follarte, cariño —le decía Ernesto a su chica agarrado a sus tetas y moviéndose sobre ella.
    
    —Sabe muy bien tu coño, Marisa —le decía Tamara relamiéndose para tragar cada gota de sus flujos.
    
    Los orgasmos fueron sucediéndose entre los cuatro hasta altas horas de la madrugada.
    
    Julia, extenuada, se había quedado dormida y Ernesto miraba al techo pensando en todo lo que estaba viviendo con esas tres mujeres.
    
    Los gemidos desde la otra habitación seguían alcanzando sus oídos y su pene comenzó a despertar de nuevo.
    
    “Joder”, pensó recordando la cantidad de veces que se había corrido a lo largo del día.
    
    Imaginó a Marisa y Tamara follando. Las dos chicas que le provocaban un morbo tremendo, estaban juntas en la misma cama en ese momento y la polla se le puso tiesa imaginando sus coños frotándose uno contra el otro.
    
    Escuchó la respiración profunda de su chica y miró hacia ella antes de apartar la sábana con cuidado.
    
    Se levantó y sin hacer ruido salió de la habitación.
    
    Los gemidos, acompañados del sonido de la cama, le alcanzaban con claridad al estar en el pasillo y pudo escuchar la voz de Marisa.
    
    —Entonces, ¿te gustó follar con Ernesto?
    
    —Si —le respondió Tamara mientras gemía —. Me encantó sentir su polla ¡Dios! Me volvéis loca los tres cuando me folláis, Marisa.
    
    —Folla mejor que Eduardo, ¿verdad?
    
    —Mucho mejor. Me pone muy cachonda.
    
    La puerta, como invitándolo a pasar, estaba arrimada, y al acercarse, pudo ver ...
    ... a Marisa con el coño incrustado en el de la joven moviéndose con rapidez.
    
    —¡Joder! Me pones muchísimo, Tamara. Me encanta frotarme contra tu coño —Gimió.
    
    Desde la puerta veía fascinado el impresionante culo de Marisa moviéndose hacia adelante y atrás y la cara desencajada de la joven al sentir las embestidas que recibía de ese coño contra el suyo.
    
    Veía esos cuerpos sudorosos que tanto placer le habían dado durante la tarde y lo único que deseó era unirse a ellas.
    
    El crujido del suelo delató su acercamiento y ellas lo miraron cuando estaba a escasos dos metros de la cama.
    
    —¿Y Julia? —le dijo Marisa sin dejar de moverse sobre la joven.
    
    —Está durmiendo —contestó algo avergonzado por haber abandonado el lecho conyugal para estar con ellas.
    
    —Ven, cariño —Extendió el brazo para agarrarle la mano y lo acercó a ellas —. Nos faltabas tú para que nos des algo que no tenemos —le dijo mirándole la polla.
    
    Tamara lo miró y también se sonrojó al no poder evitar gemir mientras era follada por Marisa delante de él.
    
    —Mira cómo tiene la polla, mi niña ¿Quieres que te vuelva a follar cómo esta tarde?
    
    —Si —reconoció mirándole el sexo que apuntaba al techo.
    
    —Fóllala, cariño —le pidió desencajando el coño de él de Tamara —. Esta cría nos necesita más que nunca después de lo que pasó con Eduardo.
    
    La propia Marisa fue quien llevó la polla hacia el sexo de la joven e introdujo el glande entre los labios inflamados.
    
    —Métesela fuerte como hacía Eduardo —le pidió al ...
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