1. Trío Familiar: Confesiones de una Hija - Parte 1


    Fecha: 13/05/2026, Categorías: Incesto Autor: LaDiablita, Fuente: TodoRelatos

    ... encontraba así, desnuda, mojada, esperándolo.
    
    —Papá… —gimió sin querer, el nombre escapándosele de los labios como un secreto prohibido.
    
    Sus dedos se movieron con más firmeza, dibujando círculos precisos sobre su clítoris mientras la otra mano se hundía en las sábanas, aferrándose a ellas como si fuera el cuerpo de un hombre.
    
    "Qué sentiría él si me viera… Si supiera lo que hago en su cama…"
    
    La fantasía era tan intensa que un nuevo chorro de humedad brotó entre sus piernas. Se introdujo dos dedos dentro de sí, arqueando la espalda al sentir cómo su interior se ajustaba alrededor de ellos.
    
    —Sí… así… —gimió, acelerando el ritmo.
    
    Los gemidos se hicieron más fuertes, más desesperados. Se imaginó a su padre observándola, masturbándose también mientras la veía revolcarse en su propia lujuria.
    
    —¡Cristofer! —susurró, usando su nombre como si fuera un hechizo.
    
    El orgasmo la golpeó como una ola, sacudiéndole todo el cuerpo. Sus músculos se tensaron, sus piernas temblaron y un grito ahogado escapó de su garganta mientras la plenitud la inundaba.
    
    Cuando finalmente recuperó el aliento, estaba completamente relajada, las extremidades pesadas, la mente nublada por el placer. Las sábanas estaban revueltas a su alrededor, su cuerpo brillando levemente por una fina capa de sudor.
    
    "Qué rico…"
    
    No tuvo fuerzas ni para cubrirse. Simplemente se acurrucó en el lugar donde su padre dormía habitualmente, inhalando su aroma en la almohada. Los párpados se le cerraron ...
    ... pesadamente, y antes de que pudiera pensar en algo más, el sueño la venció.
    
    Allí quedó, desnuda y satisfecha, en el lecho matrimonial, mientras la luna seguía brillando sobre su piel como un testigo silencioso.
    
    Diana despertó con un estremecimiento, la piel todavía sensible por el placer reciente. Entrecerró los ojos, desorientada por la oscuridad de la habitación. "Solo habré dormido unos minutos," pensó, sin sospechar que el reloj en la mesita de noche marcaba las once y media de la noche. Había caído en un sueño profundo después de su primer orgasmo, agotada por la intensidad de su fantasía.
    
    Se estiró como un gato, sintiendo el roce de las sábanas contra su cuerpo desnudo. Un calor persistente aún latía entre sus piernas, como si su cuerpo le recordara que no había terminado del todo. Con un suspiro, se sentó en la cama, el cabello despeinado cayendo sobre sus hombros.
    
    —Necesito agua… —murmuró, sintiendo la boca seca.
    
    Se levantó con cuidado, evitando hacer ruido, como si alguien pudiera escucharla. Pero la casa seguía en silencio, lo que confirmó sus suposiciones: sus padres aún no habían regresado. "Deben estar disfrutando de su cita," pensó, sintiendo una mezcla de alivio y excitación al imaginarlos en algún restaurante elegante, su padre mirando a su madre con esa intensidad que siempre le había llamado la atención.
    
    Caminó desnuda por el pasillo, sus pechos balanceándose levemente con cada paso. La madera fría del suelo contrastaba con el calor de su ...