1. Culeándose a su recatada madre por desquite 2


    Fecha: 16/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Roger David, Fuente: TodoRelatos

    ... su lengua. Luego de haber casi aullado de calentura Mónica volvio a bajar su rostro para ser ella quien ahora le comía la verga con sus labios y su boca. Aquel lujurioso sesenta y nueve era alucinante. Una imagen verdaderamente divina, ya que la soberbia y curvilínea anatomía de Mónica, blanca y nívea, resaltaba por sobre el flacuchento cuerpo de su imberbe hijo que estaba puesto debajo de ella. Este casi ni se veía solo eran sus dos manos las que emergían desde el colchón y sobaban pesadamente ese poderoso y duro par de nalgas que se mecían sobre él. En tanto las chupadas y lamidas continuaban en aquella habitación. Era el majestuoso cuerpo de la ninfa el que se llevaba todos los honores. El canal de su espina dorsal se le marcaba a la perfección llegándole este hasta el término de su espalda en donde se veían esos dos hoyitos que marcaban el inicio de sus caderas, y por el otro extremo de la cama su negra-castaña cabellera subía y bajaba a la altura de la verga y al ritmo de la mamada. Monica movía rítmicamente sus femeninas formas de hembra que poseía desde el nacimiento de sus caderas hacia abajo. Estas culebreaban y ondulaban sobre la cara de su hijo como si verdaderamente ella se estuviera cogiéndose su rostro. Sus desquiciantes movimientos ondulatorios y de arremetidas que hacía en plena cara del casi ahogado muchacho eran netamente instintivos producto de la pastilla ingerida. Así estuvieron chupándose a la par por espacio de una media hora por lo menos y sin ...
    ... sentir cansancio uno del otro. Hasta que al salido y degenerado hijo le dieron ganas de cogérsela nuevamente. El muchacho en un rápido movimiento de cuerpos logró ponerla boca arriba. Luego de eso, estando hincado a los pies de la cama, vio como ella se abría de piernas lo mas que podía mostrándole sin ningún tipo de censura lo que poseía justo al medio de sus muslos. Laureano casi al instante volvió a sumergirse y comenzó a lamer aquel hipnótico triangulito de pelos bien negros que destacaban hermosamente en comparación de la blancura en la tez de la que era su hembra en aquellos acalorados momentos. Mónica sintió como aquella lengua nuevamente tomaba por asalto su más intima entrada al interior de su cuerpo. Su sensible vagina lo volvió a recibir gustosa mientras era lamida y succionada. Ella con sus ojos cerrados solo se daba a disfrutar y a gemir en forma escandalosa. A los pocos minutos ya reclamaba lo que ella desde hace un buen rato ansiaba que le hicieran: —¡Ohhhh! ¡Ahhh! ¡D… de… deseo que… que me c… cu… culéen…! ¡¡Uhhhh!! ¡¡¡Mmmm!!! ¡¡¡Quiero que me culéen!!! —exclamó ya más claramente con sus ojos apretados y entre medio de ardientes exhalaciones. A la misma vez de sus exigencias arremetía con su vagina contra la bocota del engendro de hijo que tenía. La hembra no se dio cuenta cual fue el momento en que su hijo envalentonado por los desesperados requerimientos sexuales que ella inconscientemente le hacía ya estaba montado sobre ella a un paso de consumar el incestuoso ...
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