1. Culeándose a su recatada madre por desquite 2


    Fecha: 16/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Roger David, Fuente: TodoRelatos

    ... apareamiento que tanto reclamaba. Fue que al abrir sus negros ojos se encontró con su lampiño rostro justo arriba de su cara, no sabía cómo, pero sus piernas y sus muslos estaban completamente abiertos y recogidos ofreciéndole en bandeja su intima rajadura de carne. El hijo ya estaba casi desesperado por volver a convertirla en su mujer, por lo que tomó su hiniesta verga con su mano y comenzó a pasearla por todo el pequeño bosque triangular de pelos negritos. Luego se dio recorrer los labios vaginales como si realmente estuviese reconociendo terreno antes de tomar posesión de lo que su madre nuevamente le estaba convidando. La enardecida y drogada hembra por su parte ya estaba con sus sentidos trastornados de tanta calentura. Solo deseaba que ya la perforaran de una buena vez por todas. Hasta que finalmente y sin previo aviso casi enloqueció de una dichosa calentura cuando notó que su hijo por fin se la iba metiendo férreamente y sin ningún tipo de impedimento. Una vez que sintió que este ya se la tuvo envainada lo vio cómo se volvía a acomodar sobre su cuerpo para comenzar a cogérsela firme y rítmicamente. La recatada Mónica nuevamente estaba manteniendo relaciones sexuales entusiasmadamente con su hijo. Sentía como las gratificantes sensaciones de escalofríos se ramificaban por su cuerpo por cada estocada de carne que le mandaban. Con esto simplemente comenzó a demostrar su gozo y placer. En un principio lo hizo con tímidos gemidos de disfrute femenino. Luego mientras la ...
    ... cogida se ponía más escandalosa la hembra manifestaba su ardiente estado con entrecortados resoplidos femeninos. Finalmente, y cuando ya se la estaban culeando abiertamente comenzó en forma literal a relinchar de calentura, tal cual como si ella fuese una yegua en plena faena reproductora. Ahora iba a ser Mónica quien comenzaría a soltar un bombardeo de peladeces del más grueso calibre mientras jadeaba y apuntalaba firmemente hacia arriba cuando sentía que se la envainaban: —¡Así hijo! ¡Así! ¡¡Mmmm!! —¡Oh! ¡Si mamá! ¡Te la estoy metiendo toda! ¡Mira, siéntela! Laureano le dijo eso último a Mónica justo en un momento en que se la dejó ir en toda su extensión. Se la mantuvo firmemente enterrada por unos buenos segundos, para después seguir arremetiendo. En tanto el ardiente dialogo entre madre e hijo continuaba. —¡Uffffff! ¡Diosss! ¡Si cariño! ¡Sigue metiéndosela así a tu madre! ¡Si te la estoy sintiendo toda! ¡¡Ohhhh!! —En ese momento Mónica le soltó de su vagina una copiosa cantidad de líquidos vaginales. Esto producto de sus propias e incestuosas morbosidades recién nacidas. —¡¡Mmmm!! ¡¡Yo también mamá!! ¡¡Yo también te la estoy probando toda!! ¡¡Uffffff!! ¡¡Que bien me la aprietas con tu concha!! ¡¡¡Ohhhh que ricooo!!! ¡¡¡Ohhhh…!!! Mónica ya estaba desatada. El poderoso fármaco veterinario había tomado total posesión de su torrente sanguíneo y de su estado mental. Su moralidad otra vez estaba quebrada, y fue por ello que de sus dulces labios salió otro bombardeo de dichos tan ...
«12...121314...22»