-
Culeándose a su recatada madre por desquite 2
Fecha: 16/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Roger David, Fuente: TodoRelatos
... la garganta seca después de haber estado en tan acalorada conversación con Laureano, sobre aquel desvergonzado asunto del incesto cometido, ni se la pensó en abrir la botella para comenzar a beber su contenido. —Una última cosa hijo, quiero que por favor esta sea la última vez que tratemos este asunto, es decir, que apenas yo salga de tu habitación esta conversación y lo que ocurrió anoche jamás existió. ¿Me comprendes? —le decía a la misma vez que volvía a empinarse la botella de agua mineral bebiendo casi todo su contenido. —¡Prometido! Nunca más hablaremos de esto, —Laureano disimuladamente miro la hora. Recordaba que en la noche anterior el fármaco había demorado 30 minutos en hacerle efecto. Por lo tanto, el chico estimaba que ya para el medio día nuevamente la tendría completamente caliente y llorando para que él se la volviera a coger. Cuando la madre de familia hubo salido de la habitación —tras beberse la botellita de agua mineral— se fue directamente a su habitación para ponerse un ligero vestido hogareño el cual era abotonado desde sus pechos hacia abajo. Una vez que lo tuvo puesto se dirigió a la cocina para preparar algo de almuerzo y así distraerse de la desventurada pesadilla filial por la que estaba pasando. En tanto el perverso engendro que ella tenía por hijo rápidamente se había ido a sentar a la mesa del comedor para observar cada reacción que iba a tener el prodigioso cuerpo de su bella progenitora al momento que empezara a sufrir los ...
... primeros efectos de la poderosa droga veterinaria para calentar vacas y yeguas que inconscientemente otra vez ella había ingerido. Mónica desde su posición vio que Laureano estaba sentado en la mesa del comedor leyendo una revista deportiva. Ahora su sola presencia la incomodaban. Incluso sintió las imperiosas ganas de corretearlo y que se desapareciera de su vista. Pero a sabiendas de que ambos se acababan de comprometer de darle vuelta a la hoja y aquí no ha pasado nada, quiso actuar de la forma más normal posible, por lo que se dio a hablarle como siempre lo habían hecho: —¿Tu hermana aún sigue durmiendo? Creo que deberías ir a despertarla, —No lo creo mamá. Anoche ella misma me dijo que hoy se las iba a descansar todas, así que no te preocupes por ella. Los minutos pasaban y el hijo ya estaba desesperado por ver la metamorfosis que iba a sufrir Mónica. Ya corrían cerca de 20 minutos según calculaba. En tanto, y mientras cocinaba, la mujer no le dio importancia a que nuevamente se le tapaban sus fosas nasales costándole respirar. Nunca lo asoció con lo que le había ocurrido la noche anterior. Rápidamente los latidos de su corazón se aceleraron al grado de hacer que se le cayeran de las manos unas verduras que se aprontaba a lavar. Y fue más que tarde cuando en algún momento pensó en salir huyendo del lugar cuando su vagina empezó a palpitar aceleradamente producto del afiebramiento. El asunto es que de un momento a otro se sintió más caliente que nunca y tan ...