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Culeándose a su recatada madre por desquite 2
Fecha: 16/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Roger David, Fuente: TodoRelatos
... a acostarnos!? —Ehhh ¿¡Acostarnos!? —le respondía estúpidamente, en vez de tomar el cucharón de la comida que estaba colgado en el muro y darle a este por la cabeza por tan degeneradas preguntas que le estaba haciendo. —Sí mamá, acostarnos. Como un hombre y una mujer se acuestan. Así como nosotros nos acostamos anoche. O me vas a seguir diciendo que a ti no te gustó lo que hicimos en tu habitación. Tras las últimas palabras del caliente hijo un silencio sepulcral inundó todo el lugar. Mónica ya sabía para dónde iba esa conversación. Las palabras de su hijo eran claras y precisas, y ella ya estaba toda mojada en menos de tres minutos. Aun así, quiso negarlo. Explicarle de cualquier manera que eso era horroroso. Pero no podía, porque por lo que recordaba, a ella si le había gustado. Incluso la aversión sentida hace muy poco rato esta ya casi ni existía en su mente. Extrañamente Mónica se daba cuenta que otra vez deseaba ir y acostarse con su hijo. Lo deseaba como una mujer desea a un hombre, y no porque sintiera que lo amara ni nada parecido. Solamente quería aparearse con él por instinto, y ojalá que este hasta se la preñara si es que se la podía realmente con una mujer como ella. Además, que ahora ni siquiera tenía alcohol en su mente. Por lo que su nivel de desinhibimiento era al natural y al rojo vivo. Este solo hecho avivaba la creciente calentura que ya invadía todo su cuerpo. —¿Qué me respondes mamá? ¿Te gustó lo que hicimos anoche en tu habitación? —Insistía el hijo ...
... inquisitivamente, a la misma vez que se paraba de la silla y comenzaba a acercarse a la cocina donde aun estaba de pie su madre con unas lechugas en sus manos. Una vez que este llegó a la cocina estratégicamente se paró detrás de la temblorosa y caliente mujer. Mónica creía sentir la respiración de su hijo por detrás de sus oídos, y este en un rápido movimiento de manos la dio vuelta y ya la tuvo entre sus brazos y bien tomada de la cintura. Sus cuerpos estaban muy cercanos. Laureano ya no aguantándose más de verle sus rojos labios semi abiertos y sus atemorizados ojos negros esperando quien sabe qué cosa le estampó un ardiente y acuoso beso con lengua y harta saliva el cual a los dos segundos fue respondido por Mónica quien lo abrazó y comenzó a besarlo de la forma más sensual, sugerente y mas que provocativa de lo que uno pueda imaginar. En el transcurrir de aquel incestuoso y húmedo beso con lengua entre madre e hijo, este último fue pegando su cuerpo al de Mónica hasta el punto de sentir como esas duras tetas que se gastaba ella se apretaban contra su pecho. Así que sin esperar reacciones por parte de ella este simplemente comenzó a desabotonar ese exquisito vestido que se había puesto, para una vez de haberlo conseguido sencillamente sacárselo por detrás de sus hombros y dejarlo caer al suelo. El enardecido hijo casi se volvió loco al caer en cuenta que su atrayente progenitora llevaba puesto un conjunto de rompa intima de color negro, por lo que sus besos se formaron mas ...