1. Mi dócil sobrinito bebé V (o simplemente Caramelo)


    Fecha: 16/05/2026, Categorías: Fetichismo Gays Sexo en Grupo Autor: Cairo, Fuente: SexoSinTabues30

    El encuentro con mi ex cuñado me había dejado a mil, nunca imaginé chuparle la verga a un hombre y lo disfruté muchísimo, pero obvio, lo que más me calentaba era que le estaba consiguiendo más hombres a Caramelo, quería que mi niño fuera lo más feliz posible comiéndose todas las vergas que el quisiera, en eso estaba cuando caí en cuenta que solo había sido estrenado por José Carlos, dichas así las cosas, había llegado el momento que el culito de caramelo subiera de calibre y por fin poder sentir sus apretadas carnes infantiles abrazando mi pico.
    
    Fui a buscar a mi Caramelo que andaba jugando a esconderse de mí, así que le seguí el juego un rato, me escabullí detrás de él y lo sorprendí por la espalda, dio un saltito del susto y luego se puso a reír a carcajada, le hago la señal de abrirle los brazos y se me tira encima a abrazarme y besarme. Lo levanté y me puse a haciendo como si lo lanzaba al aire para luego recogerlo antes que cayera. Mi bebé no paraba de reír, lo que me hizo muy feliz. Nos quedamos quietos algo agotados, aun sosteniéndolo en mis brazos lo abrace y le di un beso en la boca, mi bebé respondió como todo un experto, movía su lengüita dentro de mi boca, con una entrega y sumisión que me enternecía por un lado y por otro desataba mi lado más animal de poseerlo de una buena vez.
    
    Lo llevé a la cama y lo dejé suavemente. Le saque de a poco su ropita mientras él me miraba regalándome su tierna y pícara sonrisa, sabía lo que venía y lo se le notaba que lo ...
    ... deseaba, José Carlos lo había estrenado y entrenado bien. El niño se revolcaba de gusto a mis caricias en la cama; solito abrió sus piernecitas apenas le saque sus calzoncitos, quedó expuesto su pequeño pene que me lo metí completo en la boca mientras con la lengua le lamía su perineo, lo puse boca abajo para enamorar su culito con mi boca, el que se abrió al sentir mis lamidas. Lo senté en mi cara para llegar lo más adentro con mi lengua, el se movía feliz haciendo como que cabalgaba sobe mi cara entregándome el hoyito a cada sentada, que yo aprovechaba para succionar su esfínter.
    
    Llegada la hora lo puse de costado y unté copiosamente de lubricante su entrada, también me unté el pico y le puse la punta en su entrada a la gloria, instintivamente se movió hacia adelante, por lo que lo sujeté y le tiré hacia mí, haciendo que entrara la cabeza de un golpe, Caramelo pegó un gritito al sentir la diferencia de grosor de mi pico con la de José Carlos, pero aguantó. De ahí en más me dejé llevar por la rica sensación del agujerito más apretado que había sentido y que seguramente hubiera sentido cualquiera. Mi bebé se quejaba profusamente y hasta lo sentí llorar entre resoplidos y suspiros, no era para menos, estaba sintiendo el pico más grueso en su corta experiencia de putito. Le tomé la cara y lo giré hacia mí, tranquilo mi amor, le dije, ya se acostumbrará tu culito, con su carita toda mojada por sus lágrimas asintió. “Shi quero, pero lele un poquito, me gusta mucho pico mí”. Me ...
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