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Mi dócil sobrinito bebé V (o simplemente Caramelo)
Fecha: 16/05/2026, Categorías: Fetichismo Gays Sexo en Grupo Autor: Cairo, Fuente: SexoSinTabues30
... teñida de tonos ocres y grises por la escasa luz que llegaba, mancillada por esas manos y cuerpos extraños que lo poseían a su gusto, el muchacho evidenciaba en sus gestos de placer y gemidos que lograba emitir cuando la verga que tenía atragantada lo dejaba, que disfrutaba no solo de los hombres que lo dominaba, sino de la exposición a los muchos otros que estaban a menos de medio metro masturbándose con la escena, algunos extendiendo sus manos para sentir la suave y caliente piel de José Carlos, incluso frotaban sus picos en alguna parte del cuerpo. Me acerqué más, corrí a aluno de los mirones y fui a reclamar lo mío, me puse al lado del hombre que lo culiaba con fuerza tomé su cara y lo besé con calentura, él se sorprendió pero no se opuso, sabía a macho de calle, húmedo y caliente, le apreté casi con rabia sus tetillas y le dije “préñalo, que esos serán mis nietos” el vago de hace unas horas me pareció mal agestado ahora era un semental que llenaría las entramas de mi muchacho con su leche espesa, y que al escuchar mi orden se rio dibujando en su cara el morbo y fino sentido de la perversión, dio un par de estocadas más en el rosado culo y se descargó con un gemido de macho dominante que decide cederle su presa a otro macho. Me agache para sentir el sabor del pico de ese desconocido en el culo de mi niño, le metí la lengua y saboree los mocos calientes, recién vaciados en sus entrañas. El compañero de él seguía dándole por la boca mientras yo metía el pico en el culo ...
... que era mío pero esta vez lleno de semen de otro hombre lo que resultaba muy morboso, sentir mi pico embadurnado por mocos ajenos. Otros tipos se habían acercado sus picos a la boca de José Carlos que ni siquiera se había dado cuenta de mi presencia y que era yo quien le estaba ahora taladrando el culo. Lamía dos picos a la vez y se iba alternando con otros cuatro más. Le tomé de las mechas y le hice levantar la cabeza de un tirón hacia mi, seguía sin verme al estar yo a sus espaldas, y estando así le dije “tomate rápido los mocos de esos machos que ya nos vamos a la casa” el resto de los hombres escuchó y aceleraron sus pajas para vaciar la leche, llevados por el morbo de hacerlo delante del amo del muchacho, José Carlos reconoció mi voz y sabe que las órdenes las doy yo, así que también aumento el rito de sus lamidas a los picos que lo rodeaban, produciendo una descarga de semen en cadena en su boca, cara y pelo, otros se acercaron y también acabaron en su espalda, yo le di la estocada final, llenando por segunda vez esas tripas de mocos. José Carlos, recién vino a calibrar el hecho de estar yo ahí y así lleno de mocos y resbaloso como un pescado me miro esperando mi reacción, sus ojos culposos como las de un perro que sabe que ha hecho algo malo y pide el perdón de su amo, se arrastro y me tomó fuerte por las piernas, lo dejé un rato y luego lo levanté, no le pegué esta vez, sino que le di un beso brusco, metiendo mi lengua en esa boca sucia, llena de semen de otros ...