1. Siempre en Marcha Parte 4


    Fecha: 17/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30

    ... pero lo que decía dejaba poco espacio para interpretaciones ingenuas. No tardó en dejar claro que sabía mucho más de lo que parecía: mencionó, sin contexto alguno, datos personales de la familia —el lugar de trabajo de Carlos, su exesposo, los horarios escolares de cada uno de sus hijos, incluso la propiedad a nombre de un familiar lejano de Lorena a quienes usualmente visitaban algunos fines de semana. Luego vino la oferta. Ernesto no alzó la voz, no amenazó directamente, pero cada palabra era una presión calculada. Le habló de contactos políticos, científicos y celebres, que podrían “hacerle la vida más fácil” a sus hijos. De una posible inversión en lo que ellos eligieran. De un préstamo condonado a su nombre. Todo legal, todo en regla. Solo requería una condición: ser su dama de compañía, sin hacer preguntas. Lorena intentó oponerse, pero no tardó en entender que estaba frente a alguien acostumbrado a salirse con la suya, alguien que no necesitaba gritar para dejar claro que o se aceptaban las condiciones… o habría consecuencias. Temblando por dentro, solo alcanzó a asentir. No sabía hasta qué punto aquel hombre podía hacerle daño, pero intuía que no era una posibilidad remota. Esa noche su vida cambió. Al día siguiente, cambió su postura por completo. Pasaba más tiempo fuera de casa, aprovechaba la madurez de Samuel y sobre todo la de Andrea, que, a pesar de ser menor era más cuidadora de sus hermanos menores. De pronto Lorena fue una mujer más Libre. Samuel, se sintió ...
    ... desconcertado con esa actitud y con el tiempo comenzó a sospechar. Lo que él no sabía era que sus madre había regresado a casa con una mezcla de vergüenza y miedo, consciente de que ya no eran ella quien marcaba los límites, y que algo oscuro había comenzado a entrar en su vidas… disfrazado de cortesía, pero cargado de control. El club estaba ubicado en las afueras de la ciudad, a unos cuarenta minutos en carro, en una zona semirrural donde las viviendas eran amplias y dispersas. En un día común, lo primero que se notaba era el silencio. No había vecinos cerca. La casa, de dos pisos, tenía un diseño colonial moderno, con tejas rojas, ventanales grandes y una estructura elegante pero sencilla. En el interior, los espacios eran amplios, decorados con muebles antiguos, muchas plantas, y una iluminación cálida que parecía escogida con intención. Había algo acogedor, pero también algo… extraño. Un aire de belleza que no terminaba de ser cómoda. A Samuel le marco haber estado allí. Se sintió preso de unas imágenes que lo recorrían en todo momento y solo habían pasado unos días, había observado sin querer hacerlo, había juzgado sin conocimiento. Andrea era distinta en ese espacio: ahora era más relajada, más misteriosa también. Pero tras un par de horas, comprendió que no habría más putas esa noche en la “fiesta”, las únicas putas eran su madre y ella. Nada parecía grave, y Samuel prefería no pensar demasiado. Estaba indeciso sobre como sentirse, solo esperaba que estuvieran bien, en ...
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