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Manuel y la Terapia de Vicio
Fecha: 21/05/2026, Categorías: Gays Autor: GTor0, Fuente: TodoRelatos
... semen goteando por mis piernas. Pero querían más. Una noche, me llevaron a una "sesión especial" en un piso privado que usaban para clientes "especiales". Ahí me ataron a una cama con cuerdas ásperas, mis muñecas y tobillos inmovilizados, mi polla dura expuesta. Diego trajo un plug anal enorme, lubricado, y me lo metió, estirándome hasta que grité, el dolor convirtiéndose en placer. Sergio me fustigó el pecho con un látigo pequeño, los pezones ardiendo, mientras Diego me chupaba la polla, su lengua experta haciéndome temblar. Luego me follaron a dúo: dos pollas en mi culo, estirándome hasta el límite, un dolor brutal que se mezclaba con un éxtasis que me hacía gritar "¡Más, cabrones!". Se corrieron dentro, semen chorreando, mientras yo eyaculaba sin tocarme, el colchón empapado. Me dieron más consejos: "Lleva a Ana flores, dile que la terapia te hace reflexionar sobre el matrimonio. Usa apps de cruising con perfiles falsos, evita saunas públicas por un tiempo," decía Sergio, mientras me follaba la boca de nuevo, su lefa llenándome la garganta. Diego ...
... añadió: "Te paso un contacto de un club privado en Lavapiés, solo para osos y trans. Ahí puedes follar sin que Ana sospeche." Me dieron un número de un tal "Lobo", un organizador de orgías discretas, y me prometieron cubrirme si Ana preguntaba. Todo esto eran en horas que Ana no sospecharia, ya que llegaba a casa antes de la medianoche feliz y con mi culo choreando. Ana notaba cambios: yo volvía más "tranquilo", con colonia barata para tapar el olor a semen, trayendo flores o chocolates de vez en cuando. "La terapia está funcionando, ¿verdad?" decía, sonriendo, besándome la mejilla. Yo asentía, mintiendo, mientras planeaba la próxima escapada. Diego y Sergio se convirtieron en mis juguetes sexuales, follándome en cada sesión, dándome contactos para más vicio: clubes, pisos, cruising en parques. Volvía a casa con el culo lleno, semen goteando en mis calzoncillos a pesar de lavarme, pero Ana calmada, pensando que era un hombre "en recuperación". Mi vicio crecía, joder, con dos terapeutas como cómplices, follando más que nunca, hundido en un placer que no tiene fin.