1. Esa no es tuya


    Fecha: 26/05/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: bargan, Fuente: CuentoRelatos

    ... –“Te dejaré tranquilo un rato, así que no te canses mucho, por si acaso”– dijo mientras le guiñaba pícaramente el ojo.
    
    –“Mira que hago “pellas” hoy, ¿eh?”– le gritó desde la puerta pues Lidia se había metido en el baño.
    
    –“Ve, anda, luego tendremos tiempo para todo. Mientras bajaré un rato a la piscina” –respondió ella con el mismo tono amortiguado por la cerrada puerta que los separaba.
    
    Ambos habían obviado hablar directamente de lo sucedido la noche anterior, pero con sus mensajes indirectos lo daban por bueno. Probablemente el tema saldría en el momento en el que volvieran a hacer el amor. “Follar” –como siempre decía Jorge. “Nosotros follamos. El amor lo hacemos el resto del tiempo que estamos juntos.” –solía decir no sin razón, según Lidia.
    
    Cuando salió del baño, Jorge ya no estaba. Le había oído gritar algo justo antes de escuchar la puerta cerrarse. “Ahora verá a David” – pensó.– “¿Hablarán de lo de ayer? ¿Volverán a acordar otra cita?”.
    
    Intentó olvidarse de ello, y terminó de preparar el bolso de baño. Se puso el pareo sobre el bañador, tomó la tumbona, salió del apartamento y de dirigió a su lugar preferido, bajo un sauce y cerca de una de las duchas, donde se fijó en David por primera vez. Otra vez David. Ese nombre la perseguía a cada momento, no podía terminar de despejar su mente del todo, pues a cada momento, palabras, lugares o simplemente recuerdos lo devolvían a su mente. Una vez más, intentó centrarse en lo que estaba haciendo: comenzó con su ...
    ... ritual habitual, dejó el bolso y la tumbona, tomo ésta, la desplegó, se quitó el pareo, tomó el libro que seguía leyendo y se acomodó.
    
    Al cabo de unos minutos notó cómo alguien colocaba su toalla cerca de ella. “Vaya fastidio” –pensó. “¿No tendrá sitio que tiene que ponerse justo aquí?” –se preguntó incómoda. Giró su cabeza hacia la derecha a ver quién osaba incomodarla, y ahí estaba David, empapado, con el torso desnudo, recién salido de la piscina, sonriéndola abiertamente. “Buenos días, Lidia, ¿cómo estás?” –saludó jovial.
    
    –“¿Pero qué haces aquí?” –acertó a preguntar, tan sorprendida como molesta. “¡Jorge se marchó a las pistas hace un rato!” –apuntó algo violentada. –“Parece que te he molestado, Lidia, discúlpame. Si quieres me marcho.”– respondió el monitor.
    
    –“¡No, no es eso!, –replicó ella. –“Es que no esperaba verte ahora por aquí” – contestó mientras notaba que se ruborizaba como una inocente colegial.
    
    –“Aun no tengo el tobillo bien. Voy a descansar unos días, por si acaso” –le explicó David mientras se recreaba en el cuerpo de la mujer que había sido suya hacía pocas horas.
    
    –“¿Pero entonces Jorge…? –se preguntó Lidia en voz alta sin entender qué sucedía.
    
    –“Mi compañero Serge me suplirá hasta que me recupere” – le explicó sonriendo. “Así que tengo también unas pequeñas vacaciones y todo el tiempo del mundo” –comentó mientras se colocaba de lado mirando hacia Lidia.
    
    –“Mira que bien” –respondió volviendo su atención de nuevo hacia el libro, fingiendo ...
«1234...10»