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Mis vacaciones laborales (4 - final)
Fecha: 28/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: SaulOsorio, Fuente: CuentoRelatos
... él. Un rato después Pamela salió campante, con otro vestido puesto, diciendo que iría donde Sara a despedirse. Le sorprendió que no me negara, pero ¿qué sentido tenía? Solo era una raya más al tigre. A los minutos Julio hizo lo mismo. Pensé lo peor, que se habían ido juntos, pero me aliviaba no escuchar nada arriba. Igual, la imagen de la tarde no se me borraba. Miré el reloj: 10:15. Mi orgullo me ganó, decidí ir a buscarla. Fui a la habitación de Sara. Toqué varias veces, nadie respondió. Bajé un piso, escuchaba música, parecía fiesta. Entré a mirar, pero ni Pamela ni Julio estaban. Pregunté y me dijeron que algunos habían ido a la piscina de arriba, pero la verdad me extrañaba que esté ahí Pamela, había salido con un vestido. Subí y ahí apareció: en el otro extremo, con un bikini blanco, mojada, conversando feliz con un grupo del que solo reconocí a Sergio, que la tenía agarrada de una nalga. Me vio enseguida. Le susurró algo a Sergio y salió rápido. Yo la seguí. Yo: ¿Qué haces acá? – le dije en un tono amargo -. Pamela: ¿De qué? Subí un rato solamente. Yo: Y estás toda mojada, ¿qué haces con ese bikini? Pamela: ¿Con qué más voy a entrar pues? Bueno vamos bajando ya – Ya estaba cinco escalones abajo antes de que pudiera reaccionar Yo: ¡Espera, Pamela! – le dije siguiéndola Recién un piso más abajo bajó la velocidad. Yo: ¿Qué pasó? Me dijiste que irías donde Sara y te encuentro acá con este bikini. Pamela: Sara me prestó el bikini ...
... y me dijo que subiera un rato. Yo: ¿Y dónde está Sara? Pamela: No sé… debe haber bajado ya. Yo: No me abrió cuando toqué a buscarte. Pamela: Estará en otro lado entonces. no lo sé. Ni me prestó atención. Llegamos a nuestro piso, entramos, se metió a la ducha y después se echó en la cama como si nada. A la mañana siguiente al despertarme, giré y noté que Pamela estaba arreglándose en el baño. Pasaban ya las nueve. Salió con una blusa de tirantes celeste y un short blanco veraniego que dejaba verle la tanga. Apenas me vio dijo que iría a devolverle el bikini a Sara. Julio: ¿Irás vestida así? Pamela: Hace un poco de sol, ¿porque no? Julio: Recuerda que hoy nos vamos. En Lima debe estar haciendo viento, Pamela. Pamela: Sí, ya sé. Dejé afuera la ropa con la que viajaré. Ya regreso. Me vestí como siempre: camisa larga, pensando en el frío limeño. Eran las diez y media y Pamela aún no regresaba. No le pregunté nada a Julio; no iba a mostrarle mi preocupación. Empaqué lo último cuando Julio me decía que vayamos bajando las maletas, eran ya las 11. Yo: Pero todavía no llega Pamela. Julio: -sonriendo- Tranquilo, ya vendrá. Bajamos las maletas y dejamos todo en recepción. Pamela seguía sin aparecer. Pasaron unos minutos y entonces la vi llegar. El impacto fue inmediato, venía aún con el short blanco, sandalias y el mismo top celeste. El cabello mojado, chorreando todavía, los pezones marcados como nunca. Pamela: ¿Qué hacen acá? -dijo ...