-
Presa escurridiza - Cap 5
Fecha: 02/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
... Kimberley abrió la brújula. ¿Ves la flecha? Siempre apunta al Norte?” “Eso ya lo sé.” “Bien. Entonces lo que quieres hacer es girar esta cosa hasta que la ‘S’ esté justo bajo la línea del cristal, ¿Ves?” Giró la brújula para demostrárselo. El disco bajo el cristal osciló atrás y adelante un rato antes de quedarse en reposo. La flecha, letras y líneas del cristal brillaron débilmente. “Solo tienes que seguir la ‘S’. Si no llegas directamente a la población estarás muy cerca de ella. Sigue una carretera o una senda y la alcanzarás, incluso en la oscuridad.” “¿Y luego qué?” A Bárbara parecía ponerle nerviosa que la dejaran sola en el bosque en medio de la oscuridad. Kimberley se encogió de hombros. “Dijiste que te quedarías conmigo hasta que estuviéramos en el puesto. Una vez allí puedes elegir tu propio camino a seguir.” Sonrió cálidamente a su amiga. “En todo caso, probablemente no sea necesario. Volveré en un par de minutos y estaremos en el pueblo un poco más tarde. Encontraremos algún sitio para comer, una habitación de alquiler para la noche y podremos reírnos de este episodio. ¿De acuerdo?” “Supongo.” Bárbara miró insegura a la brújula. “Bien.” Kimberley dio un rápido beso en la mejilla a Bárbara. “No te vayas. Volveré.” Se dio la vuelta y se deslizó dentro del bosque. Era mucho más difícil moverse silenciosamente en la oscuridad, pero al menos no tenía que preocuparse de que la vieran. Kimberley eligió el camino con cuidado. No había oído nada en ...
... absoluto, pero gracias a aquel único ciervo de hacía horas, Bárbara parecía haberse tragado la historia. Dejarla con el mapa y la brújula había sido un toque inspirado. Bárbara no estaba tan acostumbrada como ella a los espacios abiertos, y probablemente pensaba que uno tenía que tener aquellas cosas para ir por ahí en el monte. De hecho aunque el mapa era realmente útil, Kimberley ya no lo necesitaba. Tampoco necesitaba la brújula. Estaba lo suficientemente cerca de la población como para encontrarla, de una forma u otra, y podría usar el sol para que le dijera donde estaba el sur… bueno, mañana por la mañana podría usarlo. En cualquier caso probablemente podría encontrar repuestos en la ciudad. Se movió en un amplio círculo, volviendo a donde había dejado a Bárbara. Seguía moviéndose con cuidado, pero ahora era para que Bárbara no pudiera oírla. En la oscuridad, bajo los árboles, no podía estar segura de dónde estaba Bárbara a menos que la propia Bárbara hiciera algún ruido… y Bárbara lo hacía. No era una gran cosa como ruido; pies con botas aplastando las hojas caídas, un suspiro desesperado, y finalmente Bárbara canturreando. La sonrisa de Kimberley era una sonrisa de lobo. Bárbara se ponía nerviosa al quedarse sola en el bosque por la noche. Bien. Se deslizó las últimas pocas yardas a cuatro patas y buscó un buen sitio desde el que poder observar a Bárbara sin ser vista. Aunque no podría hacerlo durante mucho rato. Se estaba poniendo demasiado oscuro como para ver. El ...