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Mi castillo.
Fecha: 11/06/2026, Categorías: Incesto Sexo con Maduras Autor: Juan Alberto, Fuente: SexoSinTabues30
... terminada la construcción, estaba feliz y la invité a mi castillo. La puerta levadiza consistía en una toalla puesta entre dos sillas y afirmada con los cojines. Era lo suficientemente grande para mí, pero a mamá le costó un poco entrar. Una vez dentro ambos sentimos la temperatura del calefactor y mamá se quitó su suéter. No había mucho espacio, pero se estaba bien sobre los tapizados y mantas. Se supone que se podía estar más cómodos en el castillo bajo asedio. Estaba orgulloso de haber arrastrado una larga mesita de noche desde el otro extremo del departamento, ¡un desafío enorme para un niño de solo seis años! Mi castillo tenía un altura de metro y medio, suficiente para mí, pero no para mamá que tenía que estar arrodillada. También note que había cierta penumbra en su interior; entraba bastante luz por la grietas que no había podido cubrir, no obstante, se podía ver todo en el interior. —¡Uhm! … Bastante acogedor … Y bonito …—Opinó, mamá. Estaba aperado con una linterna y unos libros de dibujos para pintar. Nos acostamos, mamá comenzó a sentir demasiado calor y se quitó sus vestidos quedándose con sostén. Esto no me llamó particularmente la atención, porque a menudo la veía que giraba con sujetadores. Pero mis planes de exploración de una chica estaban presentes en mi mente. Iniciamos con ver algunos dibujos y ella me ayudó a pintar alguno de ellos. Hablamos de mis juguetes y de algunos juegos. Pero yo tenía que poner en ejecución mis planes. ...
... Fingiendo aburrimiento le pregunté. —Mami … ¿Por qué no jugamos a otra cosa? … —Sí, bebé … ¿Qué quieres jugar? … —Bueno … Imaginemos que hemos sido atacados y nos tiene que visitar un medico para examinarnos y curarnos … —¿Y cómo sería eso? … —Usaremos esta mesita como camilla donde el doctor te examinará y curará tus heridas … Yo seré primero … Me acosté sobre la mesita y mamá se acercó arrodillada a un costado mío. Apunté a mi pecho. —Aquí, doctor … Me duele muchísimo … Mamá dudo, me miró curiosa e inquisitivamente, así que insistí. —Por favor, por favor … Me duele, doctor … Finalmente ella cedió y comenzó a examinarme. —Está bien … Siéntate en el banco para examinarte mejor … —¡Pero, mamá! … Tienes que hacerlo como un doctor de verdad … Desvestir al paciente para escucharle los pulmones, el corazón, tomarle el pulso … Todas esas cosas, ¿sabes? … —Entonces, joven … Quítate la camisa para poder escucharte … Me quité la camisa y ella me puso una oreja en la espalda. Enseguida me dijo, —Ahora desvístete para seguir revisándote … Inmediatamente me quité todo y quedé desnudo frente a ella. —Ahora acuéstate en el banco … Dime donde te duele … —Aquí … Aquí … Y también me duele mucho aquí … Dije apuntando mi pecho, mi vientre y mi trasero —¡A-ha! … Ahí, tu estomago y tu trasero … Ahora los miraré … Mamá comenzó a acariciarme con sus manos alrededor del cuello, luego se deslizó hacía mi pecho sobajeando suavemente mi ...