1. Enrique, Miguel y yo: Confesiones de una noche loc


    Fecha: 15/06/2026, Categorías: Bisexuales Autor: Lucas 2304, Fuente: TodoRelatos

    ... un queso.
    
    —Y eso que aún no has visto las otras —le dije, pasando a la siguiente imagen.
    
    Enrique escalando una pared rocosa, concentrado, poderoso. Sus brazos marcados sujetaban su peso con facilidad aparente, y algo en esa demostración de fuerza controlada me hizo apretar los muslos inconscientemente.
    
    —Cuarenta y cinco años, dice —leyó Miguel por encima de mi hombro—. Se conserva mejor que nosotros.
    
    —Habla por ti —le di un codazo juguetón—. Aunque reconozco que tiene... potencial.
    
    La tercera foto era más íntima. Enrique recostado en lo que parecía ser su cama, completamente desnudo, con una mano detrás de la cabeza y esa sonrisa ligeramente arrogante que prometía experiencias inolvidables. Su cuerpo era una sinfonía de músculos trabajados y piel morena, y su... «Dios mío», pensé, «este hombre va a ser mi perdición».
    
    —¿Ves lo que yo veo? —le pregunté a Miguel, señalando discretamente hacia la entrepierna de Enrique en la foto.
    
    —Veo que va a ser una noche muy interesante —respondió mi marido con una risa ronca.
    
    Los días siguientes fueron un intercambio constante de mensajes cada vez más íntimos, más cargados de intención. Enrique tenía cuarenta y cinco años, era moreno, atlético, y sus fotos... Dios mío, sus fotos me hacían sentir mariposas en el estómago como una quinceañera.
    
    —¿En qué piensas? —Miguel se acerca por detrás y me rodea la cintura con sus brazos—. ¿No te parece increíble? Después de tantos años, seguimos descubriéndonos.
    
    Sus manos ...
    ... viajan hasta mis caderas y siento su excitación contra mi espalda.
    
    —Increíble es poco. Creo que nunca te he deseado tanto como estos días, sabiendo lo que va a pasar.
    
    El recuerdo me hace sonreír de nuevo frente al espejo.
    
    Me giro para examinar mi elección de vestuario una última vez. El vestido de cóctel negro se ajusta a mi cuerpo como una segunda piel, realzando cada curva que el tiempo y el cuidado han mantenido en su sitio. La abertura lateral de la falda es atrevida —quizás demasiado para una mujer de mi edad, pensarían algunas—, pero a mí me parece perfecta. Se abre hasta casi la cadera, prometiendo vislumbres de la lencería de encaje que he elegido especialmente para esta noche.
    
    El escote es generoso sin ser vulgar, enmarcando mis pechos de una manera que sé que vuelve loco a Miguel y que estoy segura de que no dejará indiferente a Enrique. He optado por la sencillez en las joyas: solo mis pendientes de perlas y la alianza que no me he quitado en treinta y cinco años.
    
    Las sandalias negras con tacón de vértigo completan el conjunto. Doce centímetros de altura que transforman mi forma de caminar, que alargan mis piernas y que me hacen sentir poderosa. «A mi edad, con estos tacones», me río para mis adentros. «Las de mi club de lectura se desmayarían».
    
    Me doy una última vuelta frente al espejo. Elegante, seductora, peligrosa.
    
    «Perfecto para una noche imperfecta», pienso.
    
    —Joder, Josefa —la voz de Miguel me sobresalta desde la puerta del baño—. ¿Estás ...
«12...456...18»