1. Enrique, Miguel y yo: Confesiones de una noche loc


    Fecha: 15/06/2026, Categorías: Bisexuales Autor: Lucas 2304, Fuente: TodoRelatos

    ... intentando matarme antes de llegar al club?
    
    Me giro hacia él con una sonrisa coqueta.
    
    —¿Te gusta?
    
    —¿Que si me gusta? —se acerca con esa mirada que reconozco perfectamente—. Amor, llevas una hora arreglándote y has conseguido que parezca que acabas de salir de una revista. Con ese vestido y esos tacones... Cristo, pareces una diosa.
    
    —Son doce centímetros de tacón —le digo, haciendo una pequeña pirueta—. A mi edad, esto es prácticamente un acto de valentía extrema.
    
    —A tu edad eres la mujer más sexy que he visto en mi vida —me toma de la cintura con cuidado de no arrugar el vestido—. Y eso incluye cuando tenías veinte años.
    
    —Mentiroso —me río, pero me derrito con el cumplido.
    
    —¿Lista para la aventura? —me pregunta Miguel mientras salimos del hotel, y su mano busca la mía con esa complicidad que llevamos perfeccionando treinta y cinco años.a la mía con esa complicidad que llevamos perfeccionando treinta y cinco años.
    
    —Más que lista —respondo, aunque las mariposas en mi estómago parecen haber invitado a toda su familia—. Solo espero que el taxista no se dé cuenta de a dónde vamos.
    
    El taxi nos recoge puntual, y le damos la dirección que Enrique nos había enviado. El conductor, un hombre de mediana edad con acento marcado, nos mira por el retrovisor con curiosidad cuando mencionamos la zona del Tibidabo.
    
    —Es una cena con amigos —miento descaradamente, y Miguel tiene que taparse la boca para no reírse.
    
    —Ah, sí, sí —responde el taxista, ...
    ... ajustándose el retrovisor para verme mejor—. Muy elegante usted esta noche, señora. Muy... muy guapa.
    
    Siento cómo Miguel me aprieta la mano con fuerza, intentando no explotar de risa.
    
    —Gracias —respondo educadamente, tirando un poco de la falda hacia abajo.
    
    —¿Su esposo? —pregunta, señalando a Miguel—. Hombre con mucha suerte, eh. Mujer muy bella. Muy... cómo se dice... sexy.
    
    Miguel carraspea y yo veo por el rabillo del ojo que está a punto de perder la compostura.
    
    —Esta dirección que me dan... —continúa el conductor, mirándome descaradamente por el espejo—. Zona muy cara. Gente muy... liberal. Sí, sí, ya entiendo qué tipo de cena.
    
    —«Dios mío»—, pienso, sintiendo cómo se me suben los colores.
    
    —Ustedes muy atrevidos —sigue hablando, ahora prácticamente babeando—. Me gusta, me gusta. Mujer madura con clase y marido elegante, muy excitante.
    
    Miguel me aprieta la mano tan fuerte que casi me hace daño, y veo que está conteniendo la respiración para no echarse a reír.
    
    «Más de lo que te imaginas», pienso para mis adentros.
    
    El trayecto a través del tráfico de Barcelona se hace eterno con los comentarios cada vez más atrevidos del taxista. Aprovecho para repasar mentalmente todos los mensajes que he intercambiado con Enrique. Sus palabras cargadas de promesas, las fotos que han alimentado nuestras fantasías durante semanas...
    
    —Aquí es —anuncia el taxista, deteniéndose frente a una impresionante casa modernista.
    
    «Madre mía» pienso mientras Miguel paga la ...
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