1. El despertar de Dana.


    Fecha: 18/06/2026, Categorías: Incesto Masturbación Sexo con Maduras Autor: Juan Alberto, Fuente: SexoSinTabues30

    ... ritmo de mi dedo. Su respiración se ha vuelto agitada y respira con dificultad; también gime y se agita.
    
    Por precaución estiro y ordeno su remera, no quiero que se corra y vea que sus pechos están a la vista; no veo la hora que ella se corra. Repentinamente su espalda de arquea y ella lanza un gemido intenso.
    
    —¡Ahhhhhh! … ¡Hmmmmmm! … ¡Ohhhhh! …
    
    Rápidamente saco mi dedo de su coño y tiro apresurado sus leggings hacia arriba. Tan pronto como lo hice ella prosiguió temblando. Se sacudió convulsivamente, mi hija estaba teniendo un orgasmo caliente. Se metió las rodillas al pecho gimiendo si cesar.
    
    —¡Aaaaaahhh! … ¡Aaahhhhhh! … ¡Uhhhhh! … ¡Umpf! … ¡Umpf! …
    
    Sus caderas hacían frenéticos movimientos de follar, casi exploté otra vez, pero estaba preocupado de alejarme un poco de ella y que no fuera obvio que la estaba tocando. ¡Oh, Dios! Nunca había visto a una adolescente acabar, Dana se corre mucho más fuerte de lo que solía hacerlo su madre.
    
    Cuando supuse que ella comenzaba a recuperarse de su orgasmo, me concentré en la pantalla de la televisión donde Indiana Jones escapaba de una especie de monje loco que quería asesinarlo. Dana todavía temblaba, entonces le pregunté.
    
    —¿Estas bien pequeña? … ¿Te sucede algo? … Creo que estabas temblando …
    
    Ella no respondió nada, solo me miraba desconcertada. Su respiración todavía era irregular, simplemente se recostó y estiró sus piernas; parecía que todavía sentía placenteros escalofríos; luego se cubrió el rostro sin ...
    ... decir nada, vuelvo a interpelarla.
    
    —¿Te sientes bien, cariño? …
    
    —Sí …
    
    Fue su lacónica respuesta, pero siguió cubriendo su rostro. Nos quedamos en silencio por cerca de una decena de minutos. Yo ya había escondido en parte mi erección cuando ella movió las manos de su cara y dirigió la vista a la televisión. Ahora solo quería irme a mi habitación y masturbarme mirando el video y el orgasmo de mi hija. Pero no podía irme, debía esperar y ver en que terminaba todo esto. Me sentí angustiado, porque si no me faltaba nada, de repente comencé a desear sexualmente a Dana. Cogí mi celular y me aseguré de que no tuviera sonido, comencé a revisar el video sin que ella se diera cuenta de que yo había grabado todo mientras la abusaba. Miré su carita de niña cuando arrugó su frente, se movió desesperada y sus ojos se abrieron mientras mi dedo seguía follándola a toda velocidad, su ingle se movía hacia adelante y hacia atrás. Ella estaba más caliente de lo que pensaba, sus cabellos revoloteaban y ella se movía en forma cachonda. Sus piernecitas se abrían y se cerraban alocadamente. Hice una copia de seguridad y retrocedí el video para fijarme en sus ojos cuando se abrieron. Pude ver que sus ojos se enfocaron en mi mano que se movía agitadamente entre sus piernas, empujando mi dedo dentro y fuera, pero los cerró y su cabeza cayó hacia atrás.
    
    Ahora yo estaba seguro de que ella me había visto follándola con mi dedo. Tal vez su silencio es justamente por eso. Ella lo sabe, ¿Qué puedo ...
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