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El despertar de Dana.
Fecha: 18/06/2026, Categorías: Incesto Masturbación Sexo con Maduras Autor: Juan Alberto, Fuente: SexoSinTabues30
... hacer ahora? Ella me vio tocándola. Estaba atrapado, no pensé que esto iba a ser así. De hecho, pensaba que si se adormentaba tal vez tendría la oportunidad de follarla, ahora todas mis pretensiones han desaparecido. ¿Qué hago? ¿Cómo le hablo? Pero espera, ella me vio con mi dedo dentro de ella justo cuando explotaba su orgasmo y no hizo nada para alejarse. Volví a ver el video y la vi cerrar sus ojos y conté los segundos, veinticinco segundos. Me dejó tocarla por veinticinco segundos sin oponerse a mi abusivo dedo. Ella me permitió hacérselo. Ahora, ¿cómo soluciono esto para no ir a la cárcel? Ella es menor de edad y es mi hija. —Dana, cariño … ¿Estás bien? … ¿Quieres que hablemos de esto? … Todavía había olor a coño en la habitación y estoy seguro de que ella también huele el aroma a sexo. Ella se mantiene callada y yo insisto. —¡Vamos, cariño! … Háblame … Puedo explicarlo … Por fin, ella se sentó con las rodillas dobladas en el sofá y me dijo. —Está bien … ¿Qué me hiciste? … ¿Nunca me había asustado tanto en toda mi vida? … Su mirada era severa y su tono de voz serio, no estaba para nada feliz. —Dana, lo lamento … Te juro que esto nunca volverá a suceder … Respondí y a este punto, esta cosa comenzaba a tomar matices que me preocupaban. —Dime, ¿qué me hiciste, papá? … Volvió a reiterar su pregunta en forma nerviosa. —Está bien, cariño … Te lo diré … Ciertamente no podía culparla a ella, con el pesar de mi corazón, debía asumir toda la ...
... culpa. —¿Sabes? … Tú madre hace varios años que no está con nosotros … Sucedió que te vi desnuda en el baño y eso me gustó mucho … Te asemejas mucho a tu madre … —Sí … Bueno … Pero eso no explica porque pusiste tu dedo dentro de mí … Su conclusión fue aterradora, ella quería respuestas. —Sí … Es verdad … Lo siento mucho … Pero cuando te vi dormida, después de haberte visto desnuda en el baño … Pensé en mirar entre tus piernas … Solo que eres tan hermosa que no pude evitar de tocarte con mi dedo … Dana me miró y su ceño ya no estaba fruncido; se había tranquilizada algo, me dijo. —Soy una adolescente, papá … Tú hija … Nunca había hecho algo así … Me desperté y abrí mis ojos … Sentí algo que me hacía sentir bien … Miré hacia abajo y vi tu mano entre mis piernas y tu dedo dentro de mí … —Lo sé, bebita … Y lo siento mucho … Te prometo de no volver a hacerlo nunca más … ¿Qué dices? … ¿Podemos mantenerlo como un secreto entre tu y yo? … Después de eso ella se relajó. Se quedó pensativa. Tal vez pensando que hacer. Se acomodó sentada al sofá, me quedó mirando directamente a los ojos y me preguntó. —Tuve un orgasmo, ¿verdad? … —Sí, tesoro … Tuviste un orgasmo … Ahora ella dirigió su mirada a mi entrepierna, es probable que se pregunte si mi polla está dura todavía. A decir verdad, tengo una erección dolorosa, pero dada que mis dimensiones no son demasiado grandes, apenas se nota mi pene duro como palo, no hago nada para ocultarlo. Ella ahora levanta su ...