-
El despertar de Dana.
Fecha: 18/06/2026, Categorías: Incesto Masturbación Sexo con Maduras Autor: Juan Alberto, Fuente: SexoSinTabues30
... pierna de Dana también recibió su parte y esto me pareció demasiado cachondo. Cuando me calmé un poco me di cuenta de que la mano de Dana estaba entre sus piernas frotando su conchita y tenía la vista un poco extraviada, sin limpiarme ni nada le pregunté. —¿Quieres mi dedo en tu almejita? … Me miró y asintió levemente con su cabeza, inmediatamente la recosté y le quité los leggings, ahora tenía mi hija totalmente desnuda extendida sobre el sofá. Mojé sus hinchados labios con mi mano llena de semen e introduje mi dedo profundamente en ella. Dana gimió y arqueó su espalda, instantes en que aproveché para hacerle abrir un poco más sus piernas e inserir un dedo más en su apretado coño. La follo con mi mano derecha, mientras que con la izquierda froto su erguido clítoris, muy pronto inicio a escuchar el sonido de chapoteo de mis dedos, seña de que sus fluidos han aumentado increíblemente. Dana esta muy caliente y gime comenzando a rotar sus caderas y veo el vaivén de sus hermosos senos al ritmo de mis dedos, mueve su cabeza de lado a lado y crispa los dedos de sus manos sobre la cubierta del sillón. Esta vez ella comienza a correrse mientras aplasta sus tetas y gime. Sus caderas se mueven alocadamente, su cabeza ha caído hacia atrás e intenta cerrar sus piernas, al tiempo que no cesa de moverse en modo de follar a golpecitos como descargas eléctricas. Logro abrir sus piernas y me zambullo en ese surco caliente y mojado de mi hija, su coño sabe de maravillas y ella grita casi ...
... desesperada. —¡Ohhh, papi! … ¡Hmmmm, papi! … ¡Papi … papi! … ¡Ummmmm! … ¡Ahhhh! … ¡Aaaahhhh! … Recibo un chorro de su esencia íntima, su entero coño está mojado, también gran parte de sus muslos, mi rostro está empapado del exquisito zumo de su sexo que tirita y tiembla antes mis ojos. Una lujuria desenfrenada se apodera de mí; su coño abierto me parece invitante, mi polla está dura como palo, me pongo entre sus piernas y le entierro mi ariete de carne caliente y gruesa. Mi polla se hunde como un cuchillo caliente en la mantequilla, más jugos salen de su coño y ella chilla. Dana levanta su cabeza casi con violencia y mira mi polla que sale de su coño encharcado y se vuelve a hundir en ella. —¡Argh! … ¡Ay! … ¡Papi, umpf! … ¡Aaahhh! … Mi pequeña polla gruesa y tiesa afonda profundamente en su coño apretado. Lo saco y lo meto en sucesión con certeros golpes, mi hueso pélvico se estrella contra su montículo y a cada estocada ella contrae su coño y me aprieta lanzando un chillido de goce. Su vientre esta hundido y mojado con mi sudor y sus fluidos, gime diciendo una y otra vez “¡Papá!”. Siento sus piernas que me amarran y sus manos presionan mis nalgas, sus caderas se mueven enfebrecidas por la lujuria del momento; ahora ella me está follando a mí. La aferro por los hombros y me desencadeno a follar a mi hija como un poseído, ella grita y mueve su coño bajo de mí, apretándome, estrujándome, ordeñándome; mis bolas hinchadas están en completa ebullición y exploto dentro ...