-
El despertar de Dana.
Fecha: 18/06/2026, Categorías: Incesto Masturbación Sexo con Maduras Autor: Juan Alberto, Fuente: SexoSinTabues30
... del coño lampiño de mi pequeña hija adolescente. Dana me aprieta contra su cuerpo y se estremece de pies a cabeza en otro intenso orgasmo. —¡Ahhhhh! … ¡Uhhhhh! … Hmmmm! … ¡Ooohhh, papi! … ¡Papito, mío! … ¡Ummmmm! … ¡Que rico, papi! … Puedo ver sus piernas y nalgas que tiritan en escalofríos incontrolables. Aparto sus cabellos de su rostro sudado y beso su frente castamente con afecto, Dana toma mi rostro y me tira hacia su boca para que la bese en los labios. Ella mete su lengua en mi boca y nos besamos como avezados amantes. Ella no era virgen, pero es menor de edad, lo que me convierte en un abusador. Pero en este momento nada me importa, solo sé que me enamoro de mi hija. Me acosté encima de ella, mi polla poco a poco comenzó a ablandarse. Sentí como su pecho subía y bajaba afanosamente tratando de recuperar su respiración. Mi semen escapa de su coño y no me importa, la sensación es sublime. Dana todavía tiene sus dedos clavados en mis flancos, se mueve y todavía disfruta de su orgasmo, parece completamente agotada. Acabo de follarme a mi hija y es la cosa más maravillosa que pudiera haberme sucedido. Me levanto suavemente y la siento temblar, sus piernas vuelven a envolverme y dice perentoriamente. —¡No te muevas! … Espero cerca de un minuto y luego saco mi verga flácida de su coño, Dana se estremece, miro su coño y lo veo rebasado de semen, es tanto que un hilito de fluido se desliza entre sus piernas y sus nalgas formando una mancha sobre el diván. Su ...
... coño parecía tiritar y sigue saliendo esperma con cada estremecimiento suyo. —¡Papi! … —Sí, nenita … —Acabas de follarme … Me has hecho mujer … —Pero no eras virgen … —No porque eso se rompió en una caída que tuve en el gimnasio … —¿Te gustó? … —Sí, me encantó … Y quiero que lo volvamos a hacer … ¿Podemos tener un bebé, papi? … —¡Oh, no! … Nada de bebés … Faltan tres años para que puedas dar tu consentimiento a tener relaciones sexuales y dos más para que seas adulta … Esto lo debemos tener siempre en cuenta, de otro modo yo estaré en serios aprietos … Podría incluso terminar en la cárcel, ¿sabes? … —¡Oh! … Por cierto que no queremos eso, ¿verdad? … —Cierto que no … Ahora podemos hacer todo lo que tu quieras, pero en secreto … —Entonces, ¿quiere decir que me vas a follar de nuevo? … —Todas las veces que tu quieras … —Ahora mismo, papi … Hagámoslo ahora, por favor … —Bueno, pero vamos a mi dormitorio donde estaremos más cómodos … —¡Vamos, papi! … Vamos … Esa noche follamos casi toda la noche Dana y yo. La última fue con los albores del amanecer, poco antes de asomar el sol, caí exhausto después de llenar otra vez el coño estrecho de Dana. La hice correrse varias veces comiéndole su sabrosa y jugosa panocha, ella me masturbó para sentir mi esperma cálido sobre sus pezones pequeños. Hicimos todo lo lujurioso y lascivo que se me ocurrió y ella jamás dijo que no a ninguno de los escabrosos actos que hicimos. Solo su culito se salvó por ...