1. Mi nueva jefa


    Fecha: 20/06/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Esquiva, Fuente: CuentoRelatos

    ... preguntarme en voz baja, no les dije nada ni di ningún dato.
    
    Otilia volvió a los tres días, con la cara deshinchada y se inventó una alergia para el moretón que ya era apenas una mancha difusa. Esa noche, al volver a mi cuartucho, alguien me esperaba en la puerta. Su hermana. La invité a pasar, la invité con un té de ginseng y me dispuse a oír lo que venía a contarme, porque imaginé que venía a hablar de Otilia.
    
    -Ella estuvo casada casi seis años con él- comenzó diciendo. Se separaron hace tres años y él se fue a Madrid. Pero vuelve todos los años y tienen un romance de vacaciones o algo parecido. El caso es que esta vez parece que él la convenció de que se fuera con él a España, es decir no ahora, sino que ella iniciara los trámites de visado y, ya tú sabes.
    
    -¿Y qué pasó?
    
    -Entre mi madre y yo… la convencimos de que ese sería el mayor error de su vida. Ellos nunca se llevaron bien, él es un hombre bueno pero es todo un macho, imagínate. Otilia dejaría su trabajo para vivir a merced de él. Es cierto que él está muy bien económicamente, pero eso no soluciona el problema de fondo…
    
    -Mira, antes de que sigas contándome intimidades de tu hermana, quiero aclararte que yo no tengo con ella ninguna clase de relación, no somos amigas y… como jefa mía… ella me ha tratado muy mal ¿comprendes? De modo que me gustaría saber para qué me cuentas todo esto…
    
    -Yo… vine a pedirte ayuda.
    
    Me sorprendió. Tanto que no llegué a imaginar qué tipo de ayuda podría prestar yo en esa ...
    ... situación. Estuve a punto de revelarle mis preferencias sexuales para desalentarla, pero me pareció que sería muy descomedido de mi parte.
    
    -No sé qué puedo hacer, además, como te decía, mi relación con Otilia es… muy distante… no tenemos ninguna afinidad, tú ves cómo vivo…
    
    -Mira, no te preocupes por eso, tu ayuda será judicial. Otilia decidió hacerle juicio a ese hijo de su maldita madre, y tú serías una testigo muy valiosa.
    
    La idea no me pareció para nada atractiva. No tenía ningún interés en involucrarme en problemas judiciales pero, como siempre mi lengua hace lo contrario de lo que me dicta mi cerebro, acepté. Me llamó la atención que en la empresa Otilia pareciera no estar enterada de que su hermana haya venido a verme, pero las cosas se precipitaron un viernes a la noche, cuando ya casi todos se habían ido, con la llegada de tres cargamentos de cosméticos, medicinas productos de limpieza.
    
    Antes de que Otilia interviniera me hice cargo de los remitos, convencí a los choferes de los camiones de que me ayudaran a controlar la mercadería. Acomodamos todo lo de limpieza y, cuando íbamos por la mitad de las medicinas, casi a las diez y media de la noche, Otilia bajó de su despacho y me encontró con todo ese cúmulo de trabajo.
    
    -Pero ¿por qué no me llamaste?- dijo y con una seña despidió a los choferes que me estaban ayudando. Preguntó por los otros pero le expliqué que la carga llegó cuando todos se habían ido.
    
    -Mira- le propuse –si tú terminas el cargamento ...
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