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Cuando Todo Cambia
Fecha: 08/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... perfecta, no brillante como las postales navideñas, pero sí real. Juntos, de nuevo. Sarita se acurrucó en medio, y al poco rato, volvió a dormirse. Molly y Tony permanecieron despiertos un rato más, mirándola, abrazándose sin palabras. Y en medio de esa cama apretada, con un niña entre ellos y una historia rota que apenas comenzaba a recomponerse, supieron que algo había cambiado. No todo estaba resuelto, pero el amor —el suyo— aún estaba vivo. Las tetas de Molly se aplastaban contra la espalda de Sarita. Tony al notarlo, despejo nuevamente el cuerpo desnudo de su esposa y la admiró al tiempo que ella lo miraba a los ojos sin pronunciar palabra, pero notando su excitación, elevó una de sus piernas haciendo un pequeño triangulo con la otra, bajó su mano izquierda y comenzó a tocarse sin dejar de mirarlo. Molly quería seguir, quería volver a sentir la verga de su esposo, pero ahora, con Sarita en medio las cosas se complicaban, al menos llevaría este pequeño juego de seducción en silencio. Tony hizo lo mismo y de momento se encontraron ambos masturbándose con su hija en medio, mirándose y comiéndose con sus ojos. Fueron alrededor de 3 minutos en que lo único que hacían era tocarse cada uno y mirarse, sentir sus gestos de bizarro placer. Hasta que Molly sintió su orgasmo llegar, sus piernas temblaban y dejó su vagina libre cuando el placer la invadía, obligándola a cerrar los ojos y disfrutar. —¿Ya estas apunto, mi amor? —Preguntó Molly, recuperándose levemente. Sentir la ...
... espaldita de su hija apretando su pecho derecho y ver tan cerca la verga caliente de su esposo la hacía sentir afortunada. Pero Tony también lo estaba disfrutando, se masturbaba lentamente con la imagen de su esposa y su hija. Molly ya había bajado su pierna y solo lo miraba hacer, acariciaba el cabello de Sarita, inocente, dormido. Eso sobrepaso los limites de Tony que empezó a sentir como la corrida era inevitable, apretó fuertemente su verga. —¿Quieres lechita de, papi? —Preguntó a Molly, quien con una sonrisa, al notar que era la primera vez que Tony se hacía llamar a sí mismo “papi”, asintió. Tony soltó suavemente su verga y la leche comenzó a brotar. Tony se inclinó más y Molly dentro de sus posibilidades también intento acercarse para que el semen llegara directamente a su boca. Fueron 8 hilos de semen espeso, más de lo que alguna vez ambos recordaban haber visto antes, sin embargo, no todo cayo dentro de la boca de Molly, de hecho la mayoría se estrelló contra su rostro y tres de estos se estrellaron contra la cara dormida de Sarita. Molly, con la ayuda de sus manos recogió todo el semen, primero el de su propia cara, arrastrándolo hasta su boca para saborearlo a su gusto. Miraba a Tony con morbo mientras saboreaba con su lengua su esencia y recogía ahora con sus dedos el semen estante sobre el rostro de Sarita. —Lo siento Molly, no quería ensuciarla, ¿Me perdonas?—Preguntó Tony apenado y nervioso Molly soltó una pequeña risita, esparciendo lentamente el semen que había ...