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Cuando Todo Cambia
Fecha: 08/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... recogido sobre la misma mejilla de Sarita —No te preocupes mi amor, ven aquí—Tony se acomodo finalmente a la altura de sus dos mujeres, recostado beso suavemente a Molly en sus labios húmedos, donde sus lenguas jugaban entre sí, se abrazaron como al comienzo, pero esta vez con Sarita en medio. Molly la observó unos segundos. Su respiración pausada, los rizos desordenados sobre la almohada, esa inocencia intacta que a veces olvidaba entre el cansancio y las rutinas. Besó su frente con suavidad, se deslizó fuera de la cama con cuidado y caminó descalza hasta el baño. Encendió la luz tenue y se miró en el espejo. No era la misma mujer que había sido antes de ser madre, ni la de hacía un año, ni siquiera la de hace unas horas. Tenía el rostro cansado, pero la mirada distinta. Se lavó el rostro, se recogió el cabello, y por primera vez en mucho tiempo, se permitió sonreír sola, sin que nadie la mirara. Cuando volvió a la habitación, la escena era de una ternura silenciosa: Tony y Sarita dormían en la misma postura, ambos con el entrecejo apenas fruncido, como si soñaran con lo mismo. Se deslizó de nuevo en la cama, rodeando a Sarita con un brazo y buscando con los pies el calor de Tony bajo las sábanas. Suspiró profundo. Ya no había ruido en su mente. Solo una certeza cálida y tranquila. Aquella Navidad no había tenido risas desbordadas ni fotos perfectas, pero le había devuelto algo sagrado: el amor en su forma más honesta, más vulnerable, más viva. Y así, con su hija dormida ...
... entre ellos y el corazón menos solo, Molly cerró los ojos. La mañana siguiente El sol entraba tímido por las rendijas de la cortina, tiñendo la habitación de un dorado suave. Molly fue la primera en abrir los ojos. Por un instante no supo en qué día estaba, hasta que recordó el peso cálido del cuerpo pequeño entre ella y Tony, y una paz poco habitual que se había instalado en su pecho, su pecho. Molly levantó las sábanas y se vio desnuda, sus tetas grandes, se desbordaban hacia los lados de su cuerpo, Habían crecido mucho más de lo que ella había esperado tras el embarazo. Sarita aún dormía, encogido como un gatito, con una pierna sobre su padre y un mechón de cabello cubriéndole los ojos. Tony también dormía, con el rostro más relajado que de costumbre, sin ese gesto tenso que se le había vuelto permanente en los últimos meses. Molly los observó unos segundos y sintió una ternura tan pura que casi se le escapó una lágrima. Pero esta vez, de gratitud. Se levantó en silencio, y en lugar de arrastrar los pies para buscar con que cubrirse, decidió caminar así, desnuda hasta la cocina, fue tarareando una melodía antigua, una que no sabía que aún recordaba. Se ató el cabello con un lazo desordenado, y se fue directo a preparar el desayuno. Batió los huevos, puso pan a tostar, sirvió jugo de naranja y cortó frutas con una energía distinta, ligera. Abrió la ventana y dejó que el aire frío de la mañana entrara. Por primera vez en semanas, no la molestó. Tony apareció minutos después, ...