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Manu y yo. Relato completo
Fecha: 12/07/2026, Categorías: Gays Autor: smelmoth, Fuente: TodoRelatos
... cigarrillo antes de que sacara los suyos, algo que se repitió alternativamente los días y semanas siguientes mientras charlábamos, al principio de cosas intrascendentes, y más tarde de temas más personales. Así me enteré que se llamaba Manu y era de Malí, que tenía 28 años y llevaba cinco en España. Había llegado a mi ciudad hacía seis meses y vivía solo en un pequeño piso alquilado no lejos del parque. Había salido de su país después de perder a sus padres y hermano, ahogados en un río. Noté como se emocionaba cuando me contó esto. - ¡Vaya!, es una historia muy triste. Espero que lo hayas superado. - Si, no te preocupes -contestó- - Pero te debes sentir muy solo. - Sara me hace compañía (se refería a su perra) y que alguien dependa de mí, aunque sea un perro me hace sentir bien. - ¿Y no tienes novia? ¿amigos? - Nada de novias, no tengo tiempo. Trabajo y estudio para una oposición, y el tiempo que me queda lo gasto en el parque con Sara. Amigos no tengo, solo compañeros de trabajo. ¿Y tú qué? Siempre te veo solo en el parque - Porque estoy solo también, pero mi soledad es buscada por mí, no impuesta por las circunstancias. En cuanto a amigos, tengo muchos conocidos, pero amigos de verdad, un par. - Bueno, pues si quieres un amigo, aquí me tienes. Puedes contar conmigo para lo que quieras. - Gracias, eres muy amable. Si algún día tú necesitas algo solo tienes que decirlo. Intercambiamos los números de teléfono y nos despedimos. Pasaron unos ...
... días en los que no coincidimos en el parque. Me pareció un poco raro, ya que hasta ese momento estaba allí siempre con puntualidad británica, así que le mandé un WhatsApp. - Hola Manu, te he echado en falta en el parque estos días. Junior también busca a Sara para jugar con ella. ¿Va todo bien? - Si, no pasa nada, me han cambiado el turno de trabajo en la fábrica unos días, pero ya mañana o pasado vuelvo a la normalidad. Gracias por preguntar. Nos vemos pronto - Ok. Un saludo. Y así fue. Dos días después volvimos a encontrarnos en el parque. La primavera había avanzado y la temperatura era agradable. Soltamos a los perros para que corrieran y jugaran y nos paramos uno frente al otro, nos dimos la mano y él, fue el primero en sacar un cigarrillo, que me tendió con una sonrisa en los labios. Había echado en falta esa pequeña ceremonia que teníamos y por primera vez lo veía sin ese chándal tan holgado y esa capucha que le cubría la cabeza. Me quedé un instante parado y callado. Si antes me parecía guapo, ahora aún me lo parecía más. Un pelo rizado, corto, cubría una cabeza bien proporcionada, una nariz no muy ancha, las orejas ni grandes ni pequeñas, unos ojos oscuros, pero que brillaban en combinación con su sonrisa, en la que destacaban sus dientes, blancos como la nieve. Le hubiera besado en ese momento. Pero lo que me llamó también la atención fue el cuerpo que se adivinaba bajo la camiseta de manga larga y los vaqueros algo ajustados que vestía. Se podían ...