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El jefe castiga a mamá
Fecha: 18/07/2026, Categorías: No Consentido Autor: elquefolla, Fuente: TodoRelatos
(CONTINUACIÓN DE “MAMÁ PORNONIÑERA”) Finalizando la cena del jueves fue cuando Dioni, mirando inocentemente a Rosa, su mujer, la anuncio: ·Nos ha invitado don Braulio a cenar mañana en su casa. Al escucharlo, una asustada mujer, preguntó de forma automática: ·¿Co … cómo? ¿A cenar? Confirmó sonriendo el hombre y, en presencia de su hijo, se entabló una conversación entre los dos cónyuges: ·Así es. Mañana jueves. ·¡No …. no puedo ir! Negó reiteradamente Rosa con la cabeza al tiempo que lo decía. ·¿Cómo que no puedes ir? Pues claro que iremos. ·Pero si ya hice de niñera hace dos semanas. ·Esta vez no vas de niñera sino invitada a cenar por mi propio jefe. ·¡No quiero volver a esa casa y ver a ese … a ese monstruo! ·No le vas a ver. Estará durmiendo y no nos molestará lo más mínimo. Me lo ha confirmado don Braulio. Pensó Dioni que su mujer se refería a Raulito, el hijo discapacitado del jefe, pero ella no solo se refería a él sino también al padre, a don Braulio. Lo que Rosa no había contado a nadie fue lo que sucedió aquella noche en la que hizo de niñera de Raulito, como la acosaron, golpearon y violaron. ¡Era demasiado vergonzoso, escandaloso! ¡No … no podía contárselo a nadie! ·¡Por favor, Dioni, no puedo ir! ¡Esta vez no! Suplicó la mujer a punto de echar a llorar. ·No te pongas así, Rosi. Vas a ir conmigo y no vas a ver al chaval. ·¡Por favor, Dioni! ¡Pon alguna excusa! ·Ya lo hemos hablado, Rosi. Don Braulio me ...
... ha recomendado para un puesto de alta responsabilidad que ha quedado vacante en la empresa y no puedo fallarle ahora. ¡Ahora no! ·Recuerda, mamá, que, si le dan a papá el puesto, compra la casa en la playa. Intervino ahora Juanito, el hijo de la pareja, a favor de su padre. ·Así es, Rosi, en cuanto me den el puesto nos compramos una casa en la playa. ·¡Niñera … cena! ¿Y luego qué? ¿Qué más hay que darle a tu jefe? ¿A tu mujer? ¿A tu hijo? ·¡No te pongas melodramática, Rosi, que solo nos ha invitado a cenar! En lugar de cenar en casa como hacemos todos los días, cenamos con mi jefe y con su mujer. ·¿Con su mujer? ¿La has visto alguna vez? ¿Estás seguro de que existe, que hay una señora de don Braulio? ·Pues claro que la he visto y la he saludado en muchas ocasiones. Es muy amable y distinguida. Ya lo verás. ·No me mientas, Dioni, que no la conoces, que no la has visto nunca, porque no existe, no hay una señora de don Braulio. ·¡Déjate de fantasías, de niñerías! ¡Mañana cenamos tú y yo con don Braulio y con su mujer! ·¿Cómo? ¿Qué Juanito no viene? Y ¿con quién dejamos a nuestro hijo? ·¡Mamá, que mañana duermo en casa de Richi! ¡Ya te lo dije! Intervino nuevamente el joven desbaratando la nueva línea de defensa de su madre. ·¿Qué me lo dijiste? ¡No me lo has dicho! ·¡Que sí, mamá, que sí, que si te lo dije! ·¡Ves, Rosi! Todo solucionado. Juanito duerme en casa de su amigo y nosotros cenamos con don Braulio y su mujer. Concluyó el ...