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Secretos entre Madres e hijos
Fecha: 20/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM Incesto Sexo en Grupo Autor: lordlunatico, Fuente: SexoSinTabues30
... para ver sus senos y su trasero. Mi madre se percató de sus miradas. «¿Ocurre algo, Octavio?» preguntó mi madre. «No, solo admiraba lo bien que se ve,» respondió Octavio. Yo no podía creer que fuera tan directo. Mi madre, sorprendida por lo que respondió Octavio, no pudo contener una risa. «Qué cosas dices, pero gracias. Es muy lindo de tu parte,» dijo mi madre. «Es en serio, me gusta su cuerpo,» dijo Octavio. Mi madre, aunque sorprendida al escuchar eso, sonrió complacida por el comentario sobre su cuerpo. «Muchas gracias, me alegra saber que aún tengo un cuerpo bonito,» dijo mi madre. Luego, mi madre se levantó y dijo: «Bueno, terminé de desayunar. Me iré a arreglar para irme a trabajar.» Mientras mi madre se preparaba, Octavio y yo nos quedamos en la cocina.La presencia de Octavio me ponía nervioso, y no sabía cómo actuar Finalmente, mi madre salió de su habitación, lista para irse al trabajo. Se veía impresionante con su falda ajustada y su blusa que realzaba sus curvas. «Adiós, chicos. Cuídense,» dijo mi madre antes de salir. «Adiós,» respondimos Octavio y yo al unísono. Luego me levanté y me metí a bañar. Al salir, Octavio ya no estaba. Me cambié y me preparé para salir. Fui a buscar unos libros y me tardé bastante en mi búsqueda. Ya era tarde cuando regresaba a casa. Al entrar, escuché unos ruidos. Miré hacia la cocina y vi a mi madre apoyada contra el refrigerador. Detrás de ella estaba Octavio. Mi madre tenía su blusa abierta, mostrando su ...
... brasier blanco, y su falda enrollada en la cintura. Su tanga blanca estaba bajada hasta las rodillas. Octavio ya la estaba penetrando, agarrándola firmemente de la cintura. La penetraba con movimientos rápidos y profundos. Mi madre trataba de contener sus gemidos, pero le era imposible. Tenía la cara roja y estaba totalmente erguida, apoyándose en el refrigerador. Octavio tomó primero un brazo de ella y luego el otro, y como si fueran riendas, los utilizó para seguir penetrándola con más fuerza. «Más rápido, Octavio,» gritó mi madre, con la voz entrecortada por el esfuerzo y el placer. «Así, justo así.» Mi excitación al ver cómo se follaba a mi madre fue tanta que no pude evitar masturbarme mientras los observaba. En eso, Octavio salió de mi madre. «Venga, chúpamela,» le ordenó Octavio, y ella obedeció. Se puso de rodillas y comenzó a succionar el pene de Octavio. «Tus mamadas se sienten muy bien,» dijo Octavio, con una sonrisa de satisfacción. Mi madre comenzó a lamer su pene, desde la parte inferior hasta la punta. «Déjame masajearte las bolas,» dijo mi madre, y con una mano comenzó a acariciar los testículos de Octavio. «Lo hiciste bien,» dijo Octavio. «Te mereces una buena recompensa.» Octavio levantó a mi madre y la ayudó a subirse a la mesa. Con las piernas abiertas, la volvió a penetrar. «Tu interior se siente increíble,» dijo Octavio, con una voz llena de lujuria. Comenzó a tocar y presionar los senos de mi madre por debajo de su brasier. Mi madre ...