1. ¿Vienes a la playa?


    Fecha: 21/07/2026, Categorías: Hetero Autor: Susana, Fuente: CuentoRelatos

    ... cama con la única luz que entraba de la calle. Solo se oía el ruido del tráfico. Me levanté, abrí la puerta de la habitación y vi la luz encendida del salón. Caminé por el pasillo, descalza y desnuda sin hacer ruido. Lo que vi me dejó helada. Mi amado Antonio se estaba follando a una chica en completo silencio. Ninguno podía verme. Una lágrima empezó a resbalar por mi mejilla. No me podía creer lo que estaba viendo. Yo había sentido una conexión especial toda la tarde y estaba convencida que él también, a pesar de sus reparos iniciales.
    
    Reparos que dejé de entender al darme cuenta que aquella chica no podía ser su novia. Su novia dijo que se llamaba María y aquella era Raquel, una chica de la pandilla, quizás la más deseada entre ellos por el tipazo que tenía. No comprendía nada. ¿Cuándo había llegado? ¿Sabía que yo estaba en la cama después de haber follado con él? Eran las 12, no hacía ni 3 horas. En otro momento, me hubiera puesto cachonda viendo aquello pero solo sentía ganas de llorar. Vi mi vestido tirado aun en el suelo y las llaves del coche en la puerta.
    
    Atravesé el salón sin hacer ruido, cogí el vestido y las llaves y abrí y cerré la puerta del piso con todo el cuidado del que fui capaz. Llamé al ascensor y me di cuenta que estaba ...
    ... desnuda en el rellano de un edificio que no era el mío. Me dio tiempo a ponerme el vestido por la cabeza cuando se abrieron las puertas. Iba ocupado. Un chaval de unos 20 años cuyos ojos se abrieron como platos. Mi vestido aun seguía con los tres botones desabrochados. Me vi reflejada en el espejo del ascensor. Despeinada, sin maquillar, descalza, con las tetas casi a la vista. ¿Bajas o subes? Fue lo único que se me ocurrió decir. Lo que tú quieras, balbuceó sin apartar sus ojos de mi súper escote.
    
    Probé con lo que parecía ser la llave para bajar al garaje y funcionó. Sentía la mirada del chaval clavada pero no me encontraba incómoda por lo que no me puse bien el vestido. Al llegar al garaje me encontré con una puerta cerrada que al llegar no lo estaba y no había más llaves en aquel llavero. El chaval me preguntó si quería que le abriese la puerta y le dije que sí, que tenía que coger mi bolso para volver a casa. ¿Descalza? Me preguntó mirando a una parte de mi cuerpo que por primera vez no eran mis tetas. Le dijo que no, que iba en coche. Me abrió la puerta y le di las gracias. Me monté en el coche de Antonio y volví con él a mi casa. Al meterme en cama le envié el siguiente SMS:
    
    “Tengo tu coche, cuando acabes de follarte a Raquel puedes recogerlo”. 
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