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Mi ex no quería pero nos acostamos
Fecha: 25/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: CornerOnTheNet, Fuente: CuentoRelatos
... enseñármelos. Cuando vi su cama deshecha casi me derrito. Cada vez me sentía más húmeda y casi no podía disimular las ganas que tenía de que me amasara las tetas o me besara por todos lados. Me enseñó los viejos vinilos que acababa de reunir. Me fingí interesada y me senté en su cama. Él se colocó al lado mío, a prudente distancia. Empezamos a hablar sobre las clases. Él de cuando en cuando miraba el reloj, nervioso. Le pregunté si estaba esperando a alguien y me dijo que Laura estaría a punto de llegar. Le respondí que no se preocupara mientras me acercaba a él un poco más. Seguimos hablando un rato mientras yo me aseguraba de que el vestido estuviera bien subido con mis largas piernas al aire y el escote lo suficientemente desordenado para dejar intuir aquellos pechos decididos. De vez en cuando, al reírme, apoyaba casualmente mi mano en su muslo o le tocaba el brazo “sin querer” y notaba toda esa química de antaño, el arder sin tocarse. Recordamos viejos tiempos, y ya saben, una cosa llevó a la otra y acabamos hablando de lo bien que follábamos. Sólo pensar en aquello me hizo estremecer y noté de nuevo cómo me iba humedeciendo más y más sin poder controlarme. A aquel paso iba a dejarle la cama empapada sin siquiera tocarme. Me acerqué un poco a él y acerqué mi boca hasta su oreja. Respirando entrecortadamente le pregunté si su novia follaba tan bien como yo. No contestó. Estaba muy nervioso y miró el reloj. Se alejó un poco de mí y repitió: Laura está a punto ...
... de llegar. Yo sonreí, me sentía la zorra más puta del mundo. Sabía que estaba loco por follar conmigo, sabía que desde que me había visto se deshacía en ganas de tocarme, y todavía no me había puesto la mano encima. Siempre había sido fiel. Siempre. Él no paraba de pensar en su Laura y yo ni siquiera me había acordado de Alex en todo aquel rato. Lo cierto es que nuestra relación no iba demasiado bien, y en este momento sólo me interesaba volver a follarme a Santi. Aproveché que tenía la boca cerca de su oreja y le besé el cuello suavemente. Sentí cómo su respiración se agitaba y todo su cuerpo se tensaba. Hacía rato que le notaba la polla durísima contra el pantalón. —¿Tu novia te la chupa, Santi? — le pregunté mientras bajaba mi mano. —Eh… bueno, eh… —No te la chupa. No te la chupa porque le da asco y porque no me llega a los talones. Sabes que no encontrarás a otra que te la chupe mejor que yo. —Diosss… Yo estaba loca por quitarme toda la ropa y montarme encima de él para que me la metiera entera. Recordé lo grande que era su polla cuando la palpé a través del pantalón, y sí, recordé que follaba con él mucho mejor que con Alex. Le desabroché el botón y le bajé la cremallera. —Adri… —¿Sí? —Laura está a punto de llegar, no, nooo… —Bueno, pues que mire y aprenda. Él soltó un ligero gemido cuando tuve su polla entre mis manos. Le miré fijamente a los ojos y con toda la sinceridad y toda la excitación que a aquellas alturas sentía por todos ...