1. Una terapia diferente para Layla


    Fecha: 27/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: El Cuentacuentos, Fuente: TodoRelatos

    ¿Cuántas historias similares a esta habrá por ahí? Pensaba Layla mientras se encontraba inmersa en una de las formidables historias de su paciente, siendo en su imaginación la protagonista de ella, en vez de solo dedicarse a escuchar y analizar como era su deber.
    
    Layla era Psicóloga, terapeuta especializada en adolescentes, pero de vez en cuando tomaba un caso distinto a los de su expertise, sobre todo cuando había poco trabajo y la situación económica en casa no mejoraba gracias a que su marido no lograba acomodarse en un empleo estable. Por ello tomó el caso de Joaquín, aquel señor que venía recomendado de su amiga Perla, una colega que argumentó ya no poderlo atender, con la tentadora etiqueta de “Te va a pagar lo que le pidas, no tiene problemas de dinero”.
    
    No era la primera vez que alguien le contaba historias que involucraban el sexo desde el sofá de su consultorio, por el contrario, estaba tan acostumbrada a ello que ya no le hacía diferencia emocional escuchar la historia de una chica a quien habían tomado estando ebria, y la de un adolescente morboso, como Arturo, que siempre que le contaba sus aventuras tenía una erección frente a ella; pero en esta ocasión era distinto, no era un adolescente, era un hombre maduro, y sus historias eran muy diferentes a las de siempre.
    
    Layla no era para nada fea, incluso, ella sabía que ese par de tetas naturales de muy buen tamaño era lo que mantenía a muchos de los chicos entre 15 y 19 volviendo a terapia, pero ¡Qué ...
    ... demonios! Mientras sigan pagando que se las sigan imaginando cuando las miran de reojo, pensaba.
    
    Por otro lado, su piel casi de porcelana a pesar de sus 33 años, el cabello rubio rizado y esos ojos verdes que transmitían paz, era lo que le daba seguridad a las chicas que la visitaban, seguramente motivadas por sentirse lindas como ella, y tomar de su Psicóloga ideas para un día ser “tan hermosa y segura como ella” – Palabras literales de una de sus pequeñas pacientes, que Layla nunca olvidó, y que también utilizaba para mantener el flujo de chicas adolescentes dándole trabajo –
    
    Aquella tarde no fue nada como lo que ella acostumbraba.
    
    Por la puerta entró Joaquín, un tipo de 48 años con el que apenas había intercambiado un par de mensajes y que la visitaba para recibir ayuda supuestamente por problemas de ansiedad; una ansiedad que ella misma experimentó desde que lo vio entrar, pues en su mente tal vez esperaba a un viejo raquítico y nervioso.
    
    Joaquín era un hombre alto, vestido con ropa cara a simple vista, con un rostro duro, de facciones marcadas y las cejas fruncidas casi permanentemente. Tenía la espalda ancha, y aunque la camisa lo escondía, se podía ver que gustaba de ejercitarse desde hacía mucho tiempo, pues sus antebrazos tenían las venas saltadas, y sus pantalones le ajustaban en los muslos y… esto no lo pudo ver de entrada, pero se imaginó que también le ajustarían en el culo.
    
    La primera media hora de la sesión se fue en su niñez, en el papel que sus ...
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