1. Una Vecina Para Mi Amigo


    Fecha: 27/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: el Bardo, Fuente: TodoRelatos

    ... notar el semblante de su gordito y alto vecino...
    
    -¡No! -Se tapó la boca con ambas manos.
    
    Alfredo Vergara había conducido su nueva adquisición hasta una loma, la primera de dos. La condujo con velocidad y sonriente. Lo consiguió, pero aceleró todavía más hacia la segunda... fue como verlo en cámara lenta y con la música deE.T, El Extraterrestre de fondo. Voló, la sonrisa se le esfumó del rostro y ahora se dibujaba una expresión de autentico terror cuando veía que se salía del camino e iba directo hacia un árbol de grueso tronco. Chocó con su brazo izquierdo y fue como si el mismo árbol lo hubiese mandado hacia otro árbol, cercano e igual de tronco grueso, haciéndolo chocar contra su costilla derecha... para luego irse contra el suelo.
    
    Su cuerpo se azotó.
    
    Natalia no se sintió capaz, pero aun así contra su propio pronostico logró subir hasta su marido, muy sudada, muy cansada y con sus gordas tetas sacudiéndose de arriba abajo a medida que se acercaba. Fue un milagro que ninguna se le escapara. Agustín apenas podía con su respiración, pero también llegó y Martín hablaba por teléfono, pidiendo un servicio de asistencia.
    
    -¿Qué hiciste, tonto? -Le preguntó ella, tomando la cabeza de su marido con ambas manos. Olvidando todo protocolo de primeros auxilios.
    
    -P-Pensé que podía...
    
    En un abrir y cerrar de ojos, Alfredo se llenó de moretones. Tenía un tajo sangrante en su mejilla, sus dientes estaban rojos por la sangre, su brazo izquierdo estaba inútil y sus ...
    ... piernas inmóviles.
    
    -M-Martín... ¿viste ese primer salto? Me dijiste que no lo iba a poder hacer... ¡y lo hice!
    
    -Lo hizo, vecino, lo hizo... -Le sonrió, de manera nerviosa, mientras Agustín se le acercaba.
    
    -¿Cómo lo hizo? -Le preguntó por lo bajo.
    
    -Cualquiera lo puede hacer, pero nadie lo hace a no ser que puedas hacer el segundo... el primero funciona como una especie de impulso para el segundo y...
    
    -Entendí.
    
    En unos cuantos minutos llegó asistencia médica y, en una camilla, se llevaron a Alfredo quien no paraba de sonreír. Preguntó por su bicicleta, a la que milagrosamente no le había pasado nada, mientras tranquilizaba a su esposa que sollozaba. Se culpaba por el regalo envenenado que le había hecho.
    
    -Me dijo la señora que es enfermera, buena enfermera tendrá el caballero en su casa, ¿no? -Les dijo el paramédico a los muchachos, antes de cerrar las puertas traseras de la ambulancia.
    
    Ambos muchachos asintieron, intentando sonreír, mientras se miraban de reojo.
    
    ***
    
    No quería molestar, pero Alfredo insistió en que quería verlo. Debió comerse el reto que le dio su tía, pero ese lunes después de clases se estacionó frente a la casa número tres y, muy nervioso, ingresó a ese bonito hogar. Las casas eran todas iguales, pero si ver el interior de la casa de don Clemente era ver una casa de los años ochenta, esa casa era ver una del año presente. Moderna, pero sobria. La vecina le indicó que subiera sin problemas y, al llegar a esa habitación, se encontró con ...
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