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Una Vecina Para Mi Amigo
Fecha: 27/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: el Bardo, Fuente: TodoRelatos
... encenderse. Con vergüenza reparó en que imaginaba algo más elaborado o... romántico. “¿Pero qué es esto?”se preguntó Natalia, decepcionada. Al parecer, años atrás, había sido una típica granja que abundaban a los alrededores de la Capital. La extensión de la ciudad había destruido buena parte de esos campos, pero algunos lograron reinventarse y ese lugar no era la excepción. Agradeció que, al parecer, ese Motel no estuviera muy concurrido ese viernes, cerca de las tres de la tarde. Debió tragar saliva cuando vio un único vehículo estacionado que reconoció perfectamente: era el Volkswagen Gol de su guapo vecino. No pudo evitar esbozar una sonrisa cuando lo vio ahí, parado apoyado y en ese vehículo, utilizando una camisa a cuadros abierta, con una polera gris debajo y unos jeans. “¿Y eso?” se preguntó la gordibuena, viendo un gran paquete cuadrado sobre el maletero de ese vehículo. -H-Hola... -Martín se dejó plantar dos besos en su mejilla cuando se acercó a la ventanilla del Suzuki. -Estaciónese más al fondo. Le pareció rara esa orden, pero le obedeció, mientras su corazón se aceleraba más y más, pero de manera algo escandalosa notó la poca vergüenza que estaba sintiendo de estar ad-portas de volver a engañar a su marido... o no, no, lo que sentía era calentura. Demasiada calentura. Ya lo había engañado con ese viejo varias veces y, en solo un par de meses, estaba lista para volver a engañarlo y, esta vez, con el joven y guapo sobrino de la dueña del ...
... condominio. Esbozó una ligera sonrisa, de travesura, de las que acostumbraba en el colegio y las que acostumbraban sus compañeras de Universidad mientras ella se dedicaba a estudiar como la alumna modelo que siempre fue. “Él se ve bastante normal...” se dijo Natalia, algo decepcionada, solo atinando a seguirlo. -¿Cuánto tiempo? -Preguntó la anciana a la que le colgaba un cigarro humeante en esos labios arrugados. -Hasta las seis... -Muy bien -Ella puso una cuenta sobre el antiguo mesón, Martín lo revisó y asintió- Cualquier cosa que quieran pedir, tienen un teléfono en la habitación. Ya pasó la hora de almuerzo, pero pueden pedir meriendas, tragos, jugos o bebidas... tengo casi todas las habitaciones disponibles. -¿Cuál es la mejor? -La diez, con vistas al campo y la más espaciosa. Está en el segundo piso y tiene balcón... cuesta el doble. La dejamos para fiestas, pero si van a estar hasta las seis, no hay problema. -Esa... -La anciana volvió a tomar la cuenta y luego le entregó la maquinita para que el muchacho pudiese pagar. Una vez hecho, le entregó la llave de la habitación. Natalia tenía su mirada abajo, pero esa anciana estaba tan acostumbraba que ni siquiera le prestó atención. La gordibuena agradeció que fuera un trámite rápido y ambos subieron al segundo piso, hasta llegar a un largo pasillo, algo oscuro... él fue revisando las puertas, sujetando bien firme esa caja cuadrada, hasta que llegó a la habitación número diez de esa casona estilo ...