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Una Vecina Para Mi Amigo
Fecha: 27/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: el Bardo, Fuente: TodoRelatos
... -Ella asintió, sintiéndose avergonzada. -Y luego, bueno, ya sabes... yo sigo siendo mujer, tengo mis necesidades y él pinchó en mis puntos débiles y... ya no había necesidad de cuentos porque... bueno... -Pero tiene marido... disculpe, no quise... -No, está bien. Yo sé... pero mi marido... lo amo, con todo mi corazón, es tan bueno, pero... -No hay sexo -Ella negó con la cabeza. -Nada de nada... y parece que tampoco quiere ser papá. Me ha dicho que después de conseguir un buen departamento nos pondremos en campaña, pero eso se demora y no creo que cumpla su palabra. Supongo que está bien, está en su derecho. -¿Quiere mucho ser mamá? -Ella asiente. -Es lo que más quiero en esta vida... -Volvió a soltar un suspiro, resignada- ...pero en cambio, me hice el juguete de ese caballero. -No es muy simpático. -Hay que saber llevarlo, creo... pero es violento, la cosa se está poniendo algo tensa y me quiere hacer cosas que... bueno, no creo que sea necesario decirlas acá -Ella lo miró, intentando esbozarle una sonrisa, mientras volvía a darse aires con las manos a sus mejillas. -¿Quiere que ponga el aire acondicionado? -Ella asintió, rápidamente y al sentir ese aire en sus mejillas soltó un suspiro que hizo que la tranca del muchacho palpitara bajo ese pantalón. -Martín, yo... yo necesito que no le cuentes a nadie nada de esto. Tu tía sabe suficiente, pero nadie más lo puede saber, menos mi marido... por favor... por favor, por favor... yo... -Ella ...
... lo miró, comenzando a bajar lentamente el cierre de ese polerón y rápidamente el muchacho notó que bajo esa prenda no llevaba nada. Nada de nada. Esas gordas tetas estaban apareciendo... Martín tragó saliva, cerró los ojos unos segundos y, en esa fracción de segundos, el rostro de su amigo Agustín se la apareció. -N-No... -El muchacho se abalanzó hacia ella y comenzó a subirle ese cierre, notando como esas gordas tetas subían y bajaban con intensidad. Se le hizo agua la boca y su largo pene estaba como piedra, palpitando sin parar- ...no es necesario que haga eso. -Y-Yo sé que no soy muy bonita, pero te puedo hacer lo que sea... lo que sea... -Pasó su lengua por sus labios, haciendo que su duro pene diera un sacudón. El muchachito solo quería acción, salir del interior de ese pantalón. -¿Lo que sea? -Ella asintió- Entonces... podemos ser amigos. -¿Cómo? -Eso, podemos ser amigos. Usted, su marido y yo, podemos ir a andar en bicicleta... él me hablo de bicicletas en la fiesta de cumpleaños en la casa de la vecina Romina, puede venir a almorzar a la casa. La habitación de mi tía ya está reparada, se permiten visitas nuevamente -Le sonrió, nervioso. -Eres un niño bueno -En ella seguía habiendo algo de desconfianza- Pero... -Vecina, usted es hermosa, de verdad... -Ella sonrió, ruborizada- ...pero... pero, no sé cómo explicárselo... -A mi esposo quiero regalarle una bicicleta... ¿me ayudarías? -Ella se llevó su dedo índice a la boca, con cara de niña ...